En episodios anteriores de la Historia del Cine, hablamos de Italia y su cine, pero sobre todo destacando el movimiento surgido en los 40s, movimiento por excelencia que dio pie a grandes cineastas en Italia, el Neorrealismo Italiano.
Ya nos encontramos en los años 50s, y nos ubicamos más concretamente en Francia, país de los pioneros del cine (véase Ep:1) y del nacimiento de las grandes vanguardias (véase Ep:4).

Después de aquellos años importantes, que dieron pie a estos movimientos culturales, el cine francés se estancó, en producciones de época, aburridas, superficiales y carentes de vuelo, en respuesta a esta bajada de calidad en estas producciones tuvieron su critica gracias a la revista de cine Cahiers Du Cinema, el plantel de los críticos (y grandes cinéfilos) que formaban esta revista que escribían las reseñas de producciones no solo patrias si no a nivel internacional, se encontraban nombres destacados como Jean-Luc Godard, Francois Truffaut, Eric Rohmer o Claude Chabrol.
Todos estos como era lógico odiaban el cine francés de la época, y admiraban a los grandes creadores de Hollywood o de otros países de Europa o Asia.

Fueron los primeros que llevaron acabo el estudio, sobre la teoría del autor donde explicaban que el verdadero responsable de la película es el director, algo obvio, pero en aquellos tiempos los verdaderos dueños de las películas eran las productoras, los directores solo eran empleados del estudio, no les importaba su talento si no terminar rápido una producción, dando los mínimos problemas posibles. Por eso si vemos la filmografía completa de muchos cineastas clásicos (de los 30s o 40s) encontramos que tienen muchísimas más películas que cualquier director de ahora.

Por eso con esta teoría del autor y buscando voces nuevas, todos estos críticos de la revista Cahiers du Cinema, alzaron a cineastas patrios, independientes, y les dieron voz, todos con sellos personales.
Empezando por Jean Pierre Melville, un completo audaz cineasta, director de los mejores thrillers policiacos y exponente del cine negro francés, un especialista del Neo-noir nada que envidiar a Orson Wells, hizo dupla con el actor Alain Delon, aunque también trabajó con grades actores franceses de la época y su estilo inspiro a posteriores cineastas como el propio Godard o Truffaut o internacionales y más actuales como John Woo o los primeros thrillers de los Cohen.
Como Melvielle, destacaron Roger Vadim más precisamente por “Y dios creó a la mujer” (1956) film que dio a conocer al mito erótico Brigitte Bardot, (la que fue su esposa) y rompía con el cine estructurado de la época.


También destacaba Agnes Vardá la que hoy se ha considerado la abuela de la nueva ola francesa, su opera prima “La Pointe Courte” (1955) se desarrollo fuertemente influido por el neorrealismo italiano, mezclando ficción y documental.

Al final Melvielle, Vadim y Vardá, eran las referencias más próximas que hicieron que el cine Frances volviese a estar en auge y que los críticos de la Cahiers du Cinema dejaran el lápiz y cogieran la cámara, vieron el momento ideal para hacer películas como ellos quisieran sin la presión ni restricciones de los grandes estudios. Y así nació la Nueva Ola o como se la conoce La Nouvelle Vague.
El nombre apareció en una nota de una revista semanal, donde se entendía que realmente era la necesidad de una revolución en el cine Francés por parte de los jóvenes. También esto pudo ser posible gracias al recién nombrado ministro de cultura, que impulso una legislación a favor de los cineastas nuevos y a las películas con valor artístico y creativo. Parte de las características fundamentales de la nueva ola francesa era que rodaban en escenarios reales y utilizaban la cámara en mano, se bebía mucho del Neorrealismo italiano.
El primer crítico de la Cahiers Du Cinema que dio paso a la dirección fue Claude Chabrol, con los francos heredados de un familiar fallecido, fundo la productora independiente Ajym Films y dirigió la primera película de la Nouvelle Vague “El Bello Sergio” (1958). Claude Chabrol, fue un gran seguidor del cine de Hitchcock por lo que parte de su filmografía se basa en el cine de este, con grandes thrillers, aunque lo que mas realizó fueron dramas, su filmografía se alarga hasta prácticamente su muerte en 2010.

El siguiente que dio paso a colocarse detrás de cámara, fue Francois Truffaut, el mas joven del grupo, creció con una traumática infancia, algo que influyo en sus primeras películas, como director empezó dirigiendo cortometrajes y fue ayte de dirección del maestro del neorrealismo italiano, Roberto Rossellini.
Finales de los 50s, Truffaut presento su gran proyecto, la obra maestra “Los 400 Golpes” (1959) continuo con una más que extensa filmografía, donde también destacamos “Jules & Jim” (1961) fue aquí donde se empezó a explotar las escenas conyugales en dormitorios, sea para una discusión , un momento romántico o para dar misterio.
La ultima etapa de Truffaut, estuvo marcada por películas mas convencionales, mas de género y mas alejadas de la Nouvelle Vague y con figuras de renombre, véase la propuesta de ciencia ficción “Fahrenheit 451” (1966) o un gran ejemplo de cine dentro del cine “La Noche Americana” (1973), tampoco abandonó su faceta de periodista cinematográfico y publico un libro de entrevistas que es indispensable para cualquier estudiante de cine El cine según Hitchcock
A finales de los 50s, dio el salto Eric Rohmer, mas adelante fue el menos conocido de la nueva ola, el que mas desapercibido paso, pero si el mas intelectual, le caracteriza como cuidaba y daba mayor énfasis a los diálogos, el mas reflexivo, un cine con un romanticismo muy particular.
El último en entrar fue el más representativo y la autentica voz de la Nouvelle Vague, el también polémico Jean-Luc Godard. Su primera película importante, fue “Al Final de la Escapada” (1960) un film de lo mas atrevido, con Jean-Paul Belmondo, el que fue su actor fetiche, también lo fue Anna Karina (su primera mujer) a lo largo de su extensa filmografía trabajo con otras grandes como Brigitte Bardot

Por supuesto mantuvo su estrecha relación con Raoul Coutard el director de fotografía por excelencia de la Nouvelle Vague. Godard fue de gran influencia, la productora de Quentin Tarantino y Lawrence Bender (A Band Apart) es un homenaje a la película del mismo nombre de Godard, “Bande a part” o “Banda aparte” (1964). Se puede decir que Godard fue el representante de la Nouvelle Vague mas importante, también fue un cineasta experimental, su ultima etapa fue marcada por cuestiones políticas comprometidas, su cine no perdió contundencia al igual que sus declaraciones, solo frases, que hoy son autenticas joyas, como : El cine es la vida a 24fps. Actualmente con 89 años de edad, el cineasta todavía sigue colocándose detrás de cámara.
El ultimo integrante de la Cahiers Du Cinema fue Jaques Rivette, el más experimental, mezclaba géneros, trabajaba sin guion, improvisaba con los actores, y le daba igual lo que podrían llegar a durar las películas (tiene un largometraje que duraba 13 horas).

A diferencia de sus compañeros el cineasta Alain Resnais no fue un critico destacado de la revista, el caso de Resnais es distinto, estudio cine, empezó haciendo cortometrajes con 14 años, hizo documentales y fue montador de Agnes Varda y Francois Truffaut. Hasta que pudo hacer su opera prima “Hiroshima, mon amor” (1959)
La Nouvelle Vague no sobrevivió más allá de los años 60s, fue abandonada hasta por sus propios referentes, pero cumplió con su cometido, refrescar la cinematografía francesa. Ademas sus responsables demostraron tal nivel de talento que hoy son considerados maestros del cine, la nueva ola también influyo en cineastas del nuevo Hollywood, como Francis F. Coppola y Martin Scorsese, los orígenes de Brian De Palma beben muchísimo de la Nouvelle Vague, de Godard para ser mas exactos, llegó incluso en entrevistas a formular la mítica frase de Godard, El cine es la vida a 24fps, incluso Steven Spielberg le dio un pequeño papel a Truffaut en “Encuentros en la Tercera Fase” (1977). La nueva ola también influyo en cineastas más independientes como Jim Jarmusch, Wong Kar Wai o Wes Anderson.

El cine no es un arte que filma la vida, el cine esta entre el arte y la vida.
Jean-Luc Godard
Un comentario en “Ep 7: La Nouvelle Vague”