“Good Time”

Después de que el robo de un banco acabe mal, un joven tendrá que embarcarse en una autentica odisea para sacar a su hermano pequeño de prisión. Es la premisa de este thriller urbano y agónico de 2017, dirigida por los Safdie, dos hermanos directores que prometen y mucho, dos grandes realizadores que vienen pisando fuerte. Fue presentada en Cannes, una cinta independiente y con una distribución bastante tímida, todo ocurre en una sola noche, protagonizada por un gran Robert Pattinson, en otro gran papel, demuestra que es mucho más actor de lo que parece, debido a ese gran éxito comercial vampírico teen que brillaba con la luz del sol, protagoniza junto a Ben Safdie (uno de los directores) donde también se pone delante de cámaras, y la verdad que no se le da nada mal. La esencia indie es marca de la casa, todo cámara en mano, acción muy cercana y naturalista, film neoyorkino, además taquicárdico y electrizante, al más puro estilo Scorsese con su “¡Jo, Qué Noche!” (1985). La suciedad de su imagen y la fotografía urbanista con una iluminación neónica y colorida ayuda a retratar los rincones más suburbanos de Nueva York, ciudad natal de los hermanos directores que la utilizan como algo mas que un simple telón de fondo, film muy recomendable.

“No Matarás”

Es la cinta que le ha valido el primer Goya a nada mas y nada menos que a Mario Casas, y la verdad que lo hace bastante bien, interpreta un gran papel, atípico en el actor, buen cambio de registro, interpreta a un buen chico, que durante los últimos años se ha encargado de cuidar a su padre enfermo, tras la muerte de este decide retomar su vida, realizando un viaje por el mundo, pero antes de partir conoce una noche a una joven chica inquietante a la par que inestable. Thriller criminal de este ultimo año (2020) de David Victori, que tras una desastrosa opera prima (“El Pacto”) sube el listón con este film, una serie de catastróficas desdichas complica los planes del entrañable personaje que interpreta Mario Casas y le hace vivir una autentica odisea nocturna, esta rodada a 4:3 y tanto su estructura narrativa como su puesta visual pues la verdad que se asimila bastante al cine de los Hermanos Safdie, naturalista, cercana y agónica, también ocurre todo en una misma noche, su fotografía también se caracteriza por la luz colorida neonica en interiores, filmado todo cámara en mano, en las escenas mas caóticas es la shaky camera la que manda y los planos secuencia de seguimiento, la mayoría muy pegado al cogote del personaje, que ademas al ser un film grabado a 4:3, es algo bastante parecido a lo que hizo también el húngaro Laszlo Nemes en “El Hijo de Saúl” (2015). Un thriller ágil, lleno de adrenalina, una autentica pesadilla donde se empatiza con el personaje principal según avanza la trama, un buen hombre que se convierte en un animal enjaulado, recomendable.
