“Old Henry”

Western de 2021 que ha pasado injustamente muy desapercibido, a pesar de ser infinitamente superior al considerado “gran western” de la temporada, “El poder del Perro” (2021) de Jane Campion, tan sumamente nominado (de cara a los últimos Oscars) como soporífero. Pero volviendo a lo que nos ocupa, “Old Henry” narra la historia de un granjero viudo, el cual cuida de su rancho con la ayuda de su hijo adolescente, un día acoge a un desconocido herido, el cual custodia una bolsa llena de dinero. Cuando una patrulla viene a por el dinero, debe decidir en quién confiar. La sinopsis sigue, pero lo mejor es leer hasta aquí. Dirige un desconocido Potsy Ponciroli, es su opera prima y delante de cámaras encontramos un reparto sin apenas caras conocidas, donde quizá destacaríamos el rostro principal, el no del todo valorado Tim Blake Nelson, le habréis visto en multitud de películas sobre todo como secundario, también es un rostro habitual en films del genero o del cine de los Coen. Es un film sencillo, sin florituras, un notable y puro relato crepuscular del Far West, con un personaje central misterioso, que lleva una vida de frontera, cascado por la vida, que busca tranquilidad, redención y huir de su oscuro pasado lleno de violencia… al mas puro estilo Clint Eastwood en «Sin Perdón» (1992).

Aparte de sus homenajes o de su ya mencionada sencillez o minimalismo, al final nos encontramos con una buena historia, un thriller envuelto en una atmósfera de western de acción de la vieja escuela, que se retro-alimenta de las leyendas e incluso de los iconos reales del Salvaje Oeste, con un buen guión, que ofrece grandes diálogos, un potentísimo plot twist y un redondo tramo final. Y es que con apenas un puñado de personajes y una sola localización, tenemos un gran y crudo western, tan serio como feroz.
“Open Range”

Buen momento para reivindicar este western también crepuscular y hoy un tanto olvidado, de 2003, narra cómo un pistolero que intenta huir de su pasado y su viejo jefe, trabajan conduciendo ganado por grandes praderas. Sus ideales son la justicia y la lealtad y procuran por todos los medios evitar la violencia. Pero su visita a Harmonville, una ciudad fronteriza dominada por un poderoso y despótico ranchero a cuyo servicio trabaja el corrupto sheriff local, cambiará sus vidas y los obligará a utilizar las armas en una desigual batalla. Tercera y ultima película (hasta la fecha) que ha dirigido Kevin Costner, el cual también se regala el gran personaje del film, acompañado por rostros de lujo: nada mas y nada menos que un brillante Robert Duvall, demostrando que es uno de los mejores actores vivos de Hollywood, una deslumbrante Annette Bening, Michael Gambon como un correcto antagonista y grandes secundarios como Kim Coates, James Russo o jovencísimo Diego Luna. Esta claro que Costner, en cierta medida, es otro hombre hecho por y para el salvaje oeste y regresa tras su épica y oscarizada opera prima “Bailando con Lobos” (1990), con otro soberbio ejercicio de dirección en un relato sobre vaqueros.

Un film bastante deudor del western más clásico como “Pasión de los Fuertes” (1946) de John Ford u otros relatos crepusculares más recientes de Eastwood como “Jinete Pálido” (1985). Obviamente tiene sus imperfecciones, pero no deja de ser un relato cuidado y tratado con madurez, gracias a su espléndida fotografía donde luce sus exteriores y una hermosa y delicada BSO de Michael Kamen, la cual ayuda al romanticismo que desprende gran parte del film, mención aparte a la acción, escasa, pero cruda y violenta como tiene que ser…además ofrece uno de los tiroteos más realistas que se han filmado en la historia del genero.