“Hierve” (“Boiling Point”)

Otra de las películas que más nos ha gustado del ultimo año (2021). Cabe añadir, viendo el percal de las nominadas a los Oscars de este año, que esta es una clara ausencia más, ya que al fin de cuentas es mejor película que otras que si lo están. Cinta británica, filmada en un único plano secuencia en tiempo real y sin cortes. Narra como en uno de los restaurantes de moda de la capital inglesa, el chef, trata de no derrumbarse ante una crisis personal y profesional que podría destruir todo aquello por lo que ha trabajado. La inesperada visita de un inspector de sanidad y seguridad aumenta la presión sobre el personal. El chef abronca y engatusa a su equipo indistintamente, haciendo todo lo posible para disipar las tensiones entre la gerencia y los trabajadores, mientras atiende a las ridículas demandas de sus clientes.

Cinta de un desconocido Philip Barantini, el cual adapta en formato largometraje su propio corto, donde dirige a un grandioso Stephen Graham, como el gran rostro del film, rodeado de buenos secundarios que se mueven con elegancia al son del constante y fluido plano secuencia de entorno culinario, ya que todo esta perfectamente coreografiado y sabe trasmitir al espectador con una compleja sencillez…naturalidad y realismo, con buen ritmo y una tensión a veces asfixiante. No busca hacer un relato complejo, ni tampoco amigable que idealice la alta cocina en base a planos detalles de exquisitos manjares, más bien se centra en narrar una historia sencilla que aun así pueda conectar con el espectador, sobre todo crear ese morbo de todo lo que puede salir mal en un servicio y mostrar la intensidad y estrés diario que se vive dentro del mundo de la hostelería o restauración. En resumen, un notable y dramático thriller gastronómico, rodado de una forma sublime.
“Una Buena Receta” (“Burnt”)

Otra propuesta narrada entre fogones, pasamos de un thriller lleno de tensión a una comedia dramática, del 2015. Donde un chef pierde su prestigio por culpa de su carácter y sus problemas personales, llega a Londres para abrir con su antiguo equipo un nuevo restaurante con el objetivo de alcanzar la perfección y conseguir su 3 estrella Michelin. Dirige John Wells, director afincado en la televisión aunque tiene alguna película interesante, aquí dirige un guión de Steven Knight (el creador de “Peaky Blinders”) y a un reparto de lujo encabezado por Bradley Cooper como un Mozart gastronómico, seguido de Sienna Miller, Daniel Bruhl, el francés Omar Sy, Alicia Vikander (en el año que marco su carrera) o Lili James y pequeñas aportaciones de otras grandes estrellas como Uma Thurman o Emma Thompson. La verdad que a pesar de tener este sublime reparto, no nos vamos a engañar, ninguno destaca en la interpretación de su vida, simplemente están correctos. También aclarar, que al contrario que la anterior recomendación de esta semana, esta no ofrece una propuesta técnica soberbia, simplemente se centra en contar una historia amigable a la par que realista dentro del sector, sobre un incomprendido loco y algo inestable genio gastronómico, sobre el mundo tan competitivo de la alta cocina, sobre los sacrificios o la presión que se vive en el sector, pero sobre todo es un relato de amor a la comida y su elaboración, en mostrarnos en detalle el arte de la alta cocina, gracias a su delicado y elegante montaje, entra al detalle de enseñarnos con mimo como se cocinan o se sirven los manjares que harán la boca agua al espectador.

Ya que la comida y los platos que desarrollan y posteriormente preparan son tan protagonistas como los actores de esta película. Sorprendentemente, en el año de su estreno, la critica no la elogio mucho, aunque realmente es una buena película, decente, disfrutable a la par que liviana, sobre todo perfecta para pasar un rato agradable.