“El Guateque“ (“The Party”)

Disparatada comedia de 1968, considerada como una de las grandes comedias de la historia del cine y nosotros no podemos estar mas de acuerdo, puede ser por cariño o nostalgia, por ser uno de estos clásicos que pasan de padres a hijos o en nuestro caso de abuelos a nietos: Protagoniza uno de los grandes cómicos del género, hablamos de la leyenda británica Peter Sellers que en esos años, junto con Jerry Lewis eran los auténticos reyes de la comedia física. Sellers, desde siempre un virtuoso y camaleónico intérprete, con un don para imitar distintos acentos y poder crear a medida, locos y divertidos personajes…por ello aquí interpreta a un patoso actor de origen hindú que se encuentra rodando una película en el desierto. Por sus continuas meteduras de pata, es despedido del rodaje. Un día, por error, recibe una invitación para asistir a una sofisticada fiesta organizada por el mayor magnate de la productora de la película en la que ha sido despedido. Una vez en la fiesta se producirán las situaciones más disparatadas. Dirige Blake Edwards, gran director de clasicazos tales como “Desayuno con diamantes” (1961). Cabe añadir que junto al propio Peter Sellers formaron una interesante e importante alianza cómica entre actor – director, no solo para regalarnos esta joya que estamos recomendando, si no también para crear al mítico personaje de Inspector Clouseau de “La Pantera Rosa” que el cómico interpretó y el director dirigió en nada mas y nada menos que en seis películas.

Pero volviendo a lo que nos ocupa “El Guateque” o “The Party” es evidente que tiene a Peter Sellers como el pilar interpretativo, pero todos los secundarios que le rodean enriquecen cada escena o incluso cada uno de los gags, quizá el único que consigue robarle escenas al gran Peter Sellers seria Steve Franken, que interpreta a uno de los camareros, el que mas participación tiene, decir más seria spoiler, es un personaje muy recurrente en el género, casi cliché pero aun así es brutal, divertidisimo y sin lugar a dudas es otro de los grandes ganchos interpretativos de la película. La mayor parte de la cinta se desarrolla en un mismo espacio y prácticamente todo transcurre en una sola noche. Su disparatada locura va in crecendo según va avanzando la trama, además casi todas las escenas están improvisadas, dado que la cinta partía de un guión de apenas 50 paginas sin prácticamente diálogos entre los personajes, por lo tanto el resultado es una autentica bola de nieve donde los interpretes muestran libertad interpretativa escena tras escena, y es que realmente la película no necesita recurrir a muchas frases de diálogo ni extensos textos rocambolescos para hacerte reír, es casi comedia muda…todo es bastante silencioso, su comedia reside en las disparatas situaciones que se generan por diversos factores, además las escenas mas silenciosas, se enriquecen por las omnipresentes y habituales melodías jazz de Henry Mancini (compositor habitual del director y por ello también de la BSO de “La Pantera Rosa”)

En este caso colabora con cuatro grandes músicos de Jazz que aparecen en la propia película para crear esa sintonía fiestera sesentera, que está prácticamente de acompañamiento durante todo el metraje. La cinta es una comedia muy deudora o inspirada en el cine del cómico y cineasta francés Jacques Tati, el cual también se basa en esa comedia física, que hace humor o crea gags en base a la torpeza de un entrañable e inocente protagonista, un personaje fuera de su hábitat habitual, el cual parece un pez fuera del agua, y en todas esas situaciones cotidianas donde por torpeza o mala suerte todo lo que puede salir mal…sale mal. En definitiva, una comedia perfecta para rememorar, o para que la vean todos aquellos que siguen durmiendo tranquilos sin haberla visto todavía, no por nada Elvis Preasley la nombraba como una de sus películas favoritas, una comedia llena de guiños cinéfilos, gags inimitables, los cuales…muchos han pasado a la historia del género. Sin olvidar que la película es un reflejo del inicio de una década, del movimiento hippie y una sutil y acida critica a la gran industria del cine, más concretamente a Hollywood.
“Mi Tío“ (“Mon Oncle”)

Si hay un genio absoluto que dejo mella en la comedia o más concretamente en la comedia física o slapstick ese fue sin lugar a dudas Charles Chaplin, evidentemente un genio absoluto del cine y del arte en general. Son muchos los herederos que ha tenido el propio Chaplin a lo largo de los años, pero si hay que destacar uno ese es el ya mencionado cineasta francés Jacques Tati. Y eso nos lleva a la película con la que cerramos la semana, “Mi tío” de 1958, película francesa, y la mas galardonada del cineasta franco, dado que se llevo el Oscar a mejor película de habla no inglesa y el premio del Jurado en el Fest de Cannes en su año de estreno. El propio Jacques Tati, dirige, escribe y protagoniza tanto esta como el resto de sus películas, donde suele interpretar a su alter-ego o personaje estrella más emblemático, hablamos del Sr. Hulot, algo parecido a Chaplin con su Charlot o Rowan Atkinson y su Mr. Bean. Realmente el argumento es lo de menos, ya sea en este film como en cualquier otro del cineasta, al final el núcleo de la trama es ver al carismático personaje central con su característico sombrero y su pipa en la boca haciendo de las suyas, un personaje bastante despistado, inadaptado, pero noble y extremadamente educado, que se ve enredado en situaciones locas. En “Mi Tio”, vemos la arquetípica confrontación que suele tener dicho personaje con el mundo moderno o los tiempos contemporáneos a modo de sátira e ironía, donde se mezcla el costumbrismo y la tradición de la vida rural, digamos que lo campechano con el futuro y la modernidad de un mundo retro futurista casi deshumanizado.

Esta acida crítica de la sociedad moderna, demuestra una enorme lucidez por parte del propio Tati por el encanto visual y arquitectónico con el que empapa sus películas, tanto por la puesta en escena como la banda sonora, tiene ese sentido artístico minimalista muy a la francesa. Técnicamente hablando, no hay apenas primeros planos, toda acción ocurre en planos generales y abiertos. Como ya hemos comentado, Tati bebe mucho de la comedia física del cine mudo, de Harold Lloyd, Buster Keaton o sobre todo del ya mencionado Charles Chaplin, por lo tanto su comedia y su talento lo vuelca en crear el gag visual en base a situaciones disparatas, sin apenas lineas de dialogo y con ello conseguir arrancar una sonrisa al espectador. Puesto que Jacques Tati a día de hoy es considerado uno de los grandes maestros del cine francés, esta película es perfecta para empezar si aún no se conoce el cine de este… es evidente que al final es cine europeo por lo tanto es una comedia más autoral, posiblemente los más cinéfilos sabrán pillarle la gracia. Para el espectador medio en pleno 2022, que busca una comedia mas convencional tanto de antes como de ahora, le costara más su visualización e incluso no seria de extrañar que consideren esta comedia como un film ya superado o desfasado. En líneas generales, film galardonado que la envuelve un gran sello autoral, por ello una importante cinta dentro de la historia del genero, tanto la película como su autor.