“Tres mil años esperándote“ (“Three Thousand Years of Longing”)

Un cuento cinematográfico, de este mismo año (2022), es una adaptación de un relato corto de la novelista A.S.Byatt. La película narra la historia de una solitaria doctora literaria que parece estar feliz con su vida aunque se enfrenta al mundo con cierto escepticismo. De repente, en un viaje a Turquía, se encuentra una lampara, la cual alberga a un genio, que ofrece concederle tres deseos a cambio de su libertad. En un principio, esta se niega a aceptar la oferta ya que sabe que todos los cuentos sobre conceder deseos acaban mal. El genio defiende su posición contándole diversas historias fantásticas de su pasado. Ultima película de George Miller, mundialmente conocido por ser el creador y director de todas las películas de “Mad Max”. Protagoniza una gran Tilda Swinton junto a Idris Elba que son los dos auténticos rostros del film. Esta película evidentemente no tiene nada que ver con lo visto en la mítica saga “Mad Max”, aquí Miller cambia completamente de tercio para traernos una historia fantástica e imaginativa, más sensible y romántica. Que mezcla fantasía con la realidad del mundo actual. Tiene del cine de Tim Burton o sobre todo de Terry Gilliam. Una cinta con una esencia bastante metafísica y reflexiva ósea que realmente aunque no lo parezca no es una película familiar para todos lo públicos, es más adulta de lo que parece. La envuelve un aura oriental bastante exótica y visualmente es una barbaridad, con una fotografía de colores saturados y ultra colorida. También destaca su buena banda sonora, que solo aparece en momentos clave, la cual es bastante dulce y melódica a cargo de Junkie XL. Es evidente que la historia se retro-alimenta bastante de todos esos mitos y fabulas del medio oriente, donde vemos “Las mil y una noches” y otros tantos cuentos orientales llenos de misticismo que tanto han gustado desde el cine más clásico, véase la historia de “El Ladrón de Bagdad” (1924) y sus consecuentes adaptaciones y remakes, donde también podemos incluir el querido clásico animado de Disney “Aladdin” (1992) o la leyenda de Simbad el marino…Con esas referencias tan marcadas y ese mosaico tan pictórico como onírico que plantea “Tres mil años esperándote” es lo que hace que realmente sustente interés, dado que es lo que mejor funciona, puesto que el último tercio de la película, se aleja de la fantasía para mostrarnos la base real de esta historia, que sin desvelar mucho, tenemos la sensación que es un tanto anti climático. Aún así… no es una historia comercial, tiene bastante guión o mejor dicho diálogo, puesto que la base argumental de la película es realmente un cara a cara entre dos personajes, por lo tanto hay poca acción, y por lo tanto ayuda que se refleje una interesante historia sobre el amor, la soledad, el destino o incluso sobre la humanidad. En resumen, no es un trabajo perfecto, pero se agradece algo más original o incluso diferente, con personalidad, que ofrece dos buenas interpretaciones, un trabajo visual y un diseño de producción muy potente y sobre todo…muy bien dirigido.

“Big Fish“

Ya puestos ha recomendar películas que giran entorno a cuenta cuentos, no podíamos perder esta oportunidad de rememorar o recordar esta joyita, puesto que entendemos que casi todo el mundo la ha visto. Y los que no, es el momento. Puesto que hablamos de la que es seguramente una de las mejores películas del visionario y uno de los directores mas reconocidos de los últimos 40 años, Tim Burton. Un relato de realismo mágico, que cuenta la historia de un hombre, el cual no tiene muy buena relación con su padre, pero tras enterarse de que padece una enfermedad terminal, regresa a su hogar para estar a su lado en sus últimos momentos. Una vez más, este se verá obligado a escucharlo mientras cuenta las interminables historias de su juventud. Pero, en esta ocasión, tratará de averiguar cosas que le permitan conocer mejor a su padre, aunque para ello tendrá que separar claramente realidad y fantasía, elementos que aparecen siempre mezclados en los relatos de su progenitor.

A pesar de ser un film de Tim Burton no protagoniza Johnny Depp pero si un gran Ewan McGregor, junto a otros actorazos como el veterano Albert Finney, Billy Crudup, Jessica Lange o la si habitual en el cine de Burton… Helena Bonham Carter, seguida de muchísimos rostros reconocidos, que hacen su participación en mayor o menor medida a lo largo del metraje…a modo curiosidad, precisamente entre el reparto sale en una muy breve aparición, una jovencísima Miley Cyrus, cuando empezaba con esto de la interpretación, unos pocos años antes de ser la joven estrella de Disney que hoy todos conocemos. A pesar que el libreto de la película adapte una novela de Daniel Wallace, y que la primera opción para dirigirla iba ser Steven Spielberg, el cual la rechazó por estar rodando en ese momento otra película… parece que por causas del destino acabo en las manos del mejor director posible, una obra que parece que fue escrita por y para la cabeza de Tim Burton, y es que a veces incluso parece biográfica, no dudamos que el propio director se podía ver identificado, como ese niño e incluso adulto que vive en una realidad que se mueve entre mundos de fantasía, por ello diríamos que se percibe cierta nostalgia y melancolía. Una deliciosa metáfora fílmica, que en cierto modo, trata de eso, de la evasión de la realidad, que une vínculos paterno filiales y que mezcla con maestría: drama, comedia, aventuras y fantasía, con ese toque gótico de lo más burtoniano. Un dulce y precioso cuento fílmico que va directo al corazón, con un broche final rotundamente emotivo y maravilloso. Burton volcó en este trabajo toda la luz y la emotividad que llevaba dentro, dirigiendo con talento una historia que con sutileza divide muy bien, véase mediante elementos narrativos y técnicos… ese mundo que se mueve entre la realidad más simple y cotidiana y la fantasía más colorida. Hermosa, tierna y tantísimos otros adjetivos que pueden definir a esta preciosa cinta, perfecta para rememorar esta semana o para que la vayan viendo los más rezagados.
