Llegó la navidad, y como cada año, os traemos recomendaciones acordes con dichas fechas.
“Elf“

Iniciamos estas recomendaciones navideñas con una de las películas que inexplicablemente consideramos como uno de esos ya clásicos navideños que más disfrutamos. Comedia de 2003. Una Nochebuena, en un orfanato, un bebé gatea dentro de un saco de regalos de Santa Claus y acaba en su taller del Polo Norte. Es adoptado y educado como un elfo, pero 30 años después, al crecer, se hace tres veces más grande que los demás. Deciden entonces que lo mejor para él será encontrar a su familia. Con esa intención viaja a Nueva York, donde debe encontrar a su padre. Tanto detrás como delante de cámaras, encontramos nombres y rostros que por aquel entonces no eran conocidos, eran auténticos inexpertos, desde los productores hasta el propio director, puesto que la dirige el también actor Jon Favreau, por aquel entonces actor secundario, que nadie sabia que podía ofrecer como director, pero hoy, posiblemente ya no necesite presentación por ser uno de los nombres fundamentales de la todo poderosa Disney, por dirigir los live action de “El Rey León” (2019) y “El Libro de la Selva” (2016) por su participación en Marvel ya sea dando el pistoletazo de salida al UCM dirigiendo “Iron Man” (2009) y su secuela “Iron Man 2 “ (2010) e interpretando al querido Happy Hogan o como en Lucas Film creando la exitosa serie de “The Mandalorian”. En cuanto al reparto, el propio Favreau tiene su pequeño papel, pero el protagonista absoluto es un divertidísimo Will Ferrell, hoy uno de los grandes cracks de la comedia americana, pero por aquel entonces no había protagonizado una película, solo era un rostro del cast del Saturday Night Live, con alguna que otra aparición como secundario en otras comedias, cierran el reparto… Zooey Deschanel, Bob Newhart, Mary Steenburguer, Peter Dinklage o por supuesto el enorme James Caan, en su linea de tipo duro, que en ese momento era la estrella absoluta del film o al menos el rostro más reconocido y que ni los propios productores de la película se explicaban como aceptó participar en esta.

Desternillante película, con el ambiente navideño que demanda este tipo de films. Una pequeña película navideña atemporal, que nadie daba un duro por ella, y es que después de tantos años nos hace reír tanto como en su primer visionado, un humor tan fácil como especial, muy en la línea del humor de Will Ferrell, el cual es el autentico motor y alma de la película, aportando sus improvisados gags marca de la casa. Y es que realmente la película ofrece multitud de curiosidades que la hace a un más especial…desde las secuencias rodadas en las calles de Nueva York, donde el propio Ferrell hace de las suyas con gente real, de una forma completamente improvisada como si fuera cámara oculta o que curiosamente durante la producción se quiso dejar atrás el uso de efectos digitales para usar técnicas más artesanales como la animación stop – motion, o recurrir a técnicas ya no solo artesanales si no también totalmente desfasadas, como el uso de la perspectiva trucada, mediante juegos de cámara, para por ejemplo grabar todo el primer tercio de la película, a un protagonista de tamaño real en un pequeño mundo de elfos, y por eso, se puede decir que es una película mucho mas trabajada de lo que parece a simple vista. Querida y atemporal película tonta, ridícula y divertida, pero también calida y emotiva y por ello con mucho corazón, por su aura navideña o por su trasfondo paternofilial. Todo un clásico navideño que cabe añadir, llegado su estreno, fue evidentemente un autentico bombazo.
“Fred Claus, el hermano gamberro de Santa Claus“ (“Fred Claus”)

Americanada navideña, que se deja ver, del 2007. Al Polo Norte, donde vive Santa Claus, regresa la oveja negra de la familia: Fred, el hermano resentido y fracasado de Santa. Fred ha vivido toda su vida bajo la gran sombra de su hermano menor: lo intentó, pero apenas pudo estar a la altura de alguien que es simplemente un perfecto y buen santo. Como de costumbre, Santa Claus creció para ser un modelo de entrega, mientras que Fred se convirtió en el polo opuesto; un hombre que recuperaba cosas impagadas al que se le acabó la suerte y el dinero. Por encima de las objeciones del Sr. Claus, Nicolás acepta ayudar a su hermano con una condición: que vaya al Polo Norte y gane el dinero que necesita trabajando en el taller de Santa. El problema es que Fred no tiene exactamente madera de duende y, con la cercanía de Navidad, Fred podría poner en peligro las vacaciones más alegres del año. Comedia navideña tontorrona dirigida por David Dobkin, protagoniza Vince Vaughn, en su etapa más comica, sin ser esta su única comedia navideña, junto a el, es alucinante la cantidad de actorazos que completan el reparto puesto que tenemos a Paul Giamatti como Santa Claus, Rachel Weisz, Kevin Spacey, Elizabeth Banks hasta Kathy Bates en un pequeño papel.

Son muchos los Santa Claus que ha ofrecido el cine, aquí no tenemos el mejor ni el más convincente, pero si tenemos una cinta que intenta modernizar el mito, puesto que la gracia de esta película dentro de su trasfondo convencional, es ofrecer una mirada fresca, mostrando a un Santa Claus más humano que nunca, cual CEO de una empresa con problemas…con los años se puede decir que no han envejecido del todo bien sus efectos visuales, los cuales a fin de cuentas no estaban tan perfeccionados como los de ahora y más en una película navideña como esta, esto se ve muy claro en los pequeños y diversos elfos que salen a lo largo del metraje, que aunque encontremos rostros conocidos en los pequeños cuerpos de estos elfos navideños (como la del rapero Ludacris)…están creados mediante pobres efectos digitales, es decir, en rodaje graban el cuerpo de un niño/a y posteriormente en postproducción incrustan, cual deep fake, la cara del actor o la actriz, y esto ultimo la verdad que se ve regular, aún así, se puede decir que en líneas generales nos encontramos una historia disfrutable, comica, sencilla y eficaz, muy en la línea de este tipo de películas, con sus dosis de comedia, en este caso un humor blanco para todas las edades, sumado a sus momentos más emotivos, al más puro y clásico estilo de comedia navideña familiar.