“Pozos de Ambición“ (“There Will Be Blood”)

Esta semana nos ponemos serios (o puristas para algunos), puesto que os traemos dos películas de verdad, para los que realmente se toman en serio eso de ver películas y disfrutar el séptimo arte. Empezamos por esta obra maestra de 2007, la opera magna de uno de los mejores autores cinematográficos de nuestro tiempo, Paul Thomas Anderson, ya hemos recomendado trabajos de este, como su primera y última película: “Sydney” (1996) (Rcmds #86) y “Licorice Pizza” (2021) (Rcmds #99), y alguno de sus trabajos más destacados como “Boogie Nights” (1997) (Rcmds #104). Basada en “Oil!” la novela de Upton Sinclair de finales de los años 20s, nace este último clásico contemporáneo donde Paul Thomas Anderson escribe o adapta una historia de ambición humana, un relato sobre la maldición del oro negro, y que nos traslada a la Texas de principios del S.XX, donde un hombre se traslada a una miserable ciudad con el propósito de hacer fortuna, pero, a medida que se va enriqueciendo, sus principios y valores desaparecen y acaba dominado por la ambición. Tras encontrar un rico yacimiento de petróleo, se convierte en un acaudalado magnate. Cuando, años después, intenta apoderarse de un nuevo yacimiento, tiene que enfrentarse a un predicador. El reparto esta encabezado por un ya retirado y totémico Daniel Day- Lewis, el cual esta inspiradisimo, ya solo, por ser uno de los mejores actores del mundo, ofrece una de las interpretaciones masculinas más top de los últimos 15 años, con un personaje lleno de matices que mira hacia lo peor del ser humano, con razón el intérprete se llevó por esta cinta, el segundo de los tres Oscars que tiene bajo el brazo. Frente a el, sabiendo mantener el tipo, con semejante actorazo enfrente, un fantástico Paul Dano, que además interpreta un doble papel, en ese momento, empezaba a despegar su carrera, desmostrando que es otro actorazo, ya venía arrastrando el éxito que le consagró: “Pequeña Miss Sunshine” (2006). Interpretes como Kevin J. O´Connor o Ciaran Hinds, entre otros, cierran el reparto. Un duro relato sobre la familia, la avaricia y la religión, una contundente película que exprime y analiza la decadencia o la maldad humana, además, es la demostración de madurez cinematográfica de Paul Thomas Anderson, que sin traicionar su personalidad, demostró que es capaz de retratar historias como esta, e ir más allá de sus historias más juveniles o excéntricas, una película que recurre a la esencia de grandes historias clásicas y muy humanas donde se hallan grandes del séptimo arte como Erich Von Stroheim y su “Avaricia” (1924), por la temática y la capacidad de presentar personajes y situaciones con tan sólo unas pinceladas, a Huston y su “El Tesoro de Sierra Madre” (1948) cambiando oro por petroleo o sobre todo y principalmente, Welles, porque… sin lugar a dudas, estamos hablando del “Ciudadano Kane” (1941) de ahora, por eso “Pozos de ambición” o “There Will Be Blood” es uno de esos últimos clásicos contemporáneos, con una naturalista fotografía y una intensa, omnipresente y brillante musicalización del compositor y músico Johnny Greenwood, (guitarrista de RadioHead) fue la primera colaboración con el cineasta, de las muchas que llevan. Una de las mejores películas de su década, con mucha más complejidad y matices de lo que parece a simple vista, por eso una obra trascental y nominada a 8 Oscars en su momento. Tediosa para algunos, pero guste o no, un relato que es un reflejo de auténtico cine.

“El Tesoro de Sierra Madre” (“The Treasure of the Sierra Madre”)

No es casualidad, que Paul Thomas Anderson viera este clásicazo todas las noches antes de dormir mientras escribía el guión de su “Pozos de Ambición” (2007). Aventuras, western, drama…otro reflejo de la avaricia humana, otro relato de la ambición desmedida con infaustos y avariciosos personajes. Clásico de 1948, basado en la novela homónima de B. Traven. Que nos traslada al Mexico de los años 20s donde un americano que vive en la miseria decide emprender un viaje a la montaña en busca de oro, acompañado de otros dos vagabundos, pero la codicia y la envidia que surge entre ellos les creará más problemas que cualquier dificultad del camino. Una aventura con tintes trágicos narrada de manera tan sobria como eficaz por el maestro John Huston. Uno de los mejores cineastas del cine clásico, además de ser la película por la que ganó inexplicablemente el ultimo y único Oscar de su carrera… tocó varios géneros pero maestro del cine negro y el policíaco, ya hemos recomendado alguno de sus clásicos como “Cayo Largo” (1948) (Rcmds #114) o nuestra favorita “La Jungla de Asfalto” (1950) (Rcmds #90). “El Tesoro de Sierra Madre” es una de las primeras obras maestras de uno de los pocos cineastas que consiguió terminar una carrera casi mejor de como la empezó, la película que le lanza al éxito y le coloca como uno de los cineastas tops de ese momento. En cuanto al reparto, aquí Huston dirige a una maravilloso Tim Holt, a su propio padre Walter Huston o su actor fetiche, un fantástico Humphrey Bogart que se aleja de su habitual perfil de tipo duro perfecto, brillante e impecable para ser el perfil de personaje perdedor. Mitología del fracaso y análisis psicológico de la codicia. Un duro Western de frontera, totalmente fuera de siglo y de lugar, sobre la fiebre del oro, una pura cinta de aventuras, sobria y perfecta.
