“El Asesino” (“The Killer”)

Uno de los estrenos potentes del año (al menos bajo nuestro criterio). Del 2023 y ultimo trabajo de David Fincher, uno de los grandes, ya solo por eso, gana puntos, sabréis quien es, y entendemos que no necesita presentación… director de “Seven”(1995) , “El Club de la Lucha” (1999) , “Zodiac” (2007) , “El Curioso caso de Benjamin Button” (2008), “La Red Social” (2010) y un largo etc…Este ultimo trabajo parte de la novela gráfica homónima de Alexis Nolent, adaptada por el guionista Andrew Kevin Walker, colega y por ello muy vinculado al cine de David Fincher, puesto que le escribió su primer hit cinematográfico: “Seven” (1995). El film narra la historia de un asesino que se enfrenta a sus jefes y a sí mismo en una persecución internacional que, según él, no es personal. Esta protagonizada por Michael Fassbender, esta muy bien, además supone su vuelta al cine tras cuatro años parado por haber sido padre, es el engranaje de la película y el pilar, todo gira entorno a su personaje, por ello, el resto del desconocido reparto queda completamente ensombrecido por la presencia del personaje principal, es destacable la breve pero potente aparición del otro rostro mas reconocido del film: una gran Tilda Swinton. Film de narración elegante y segmentada en capítulos, donde ya sus primeros veinte minutos son un autentico gozo. David Fincher ofrece una dirección minimalista, sencilla y elegante, una película que nace bajo un cocktail de géneros y sobre todo subgéneros muy definidos… del cine policiaco asiático principalmente de Hong Kong, con yakuzas y triadas, de cineastas tales como John Woo o Johnnie Too y sobre todo, del fino estilo elegante y silencioso polar francés, véase el cine de Jean Pierre Mellville.

Aunque sea una película de Hollywood, con gente de renombre tanto delante como detrás de cámaras, que no confunda, puesto que no tiene la aparatosidad de una gran saga de acción, ni es John Wick, ni Jason Bourne, es decir, no es una película de tortas como panes, con muchas explosiones y enormes escenas de acción super elaboradas, no tiene nada que ver, su oscura puesta en escena es ultra minimalista y sencilla, con una narración directa y por lo tanto, también se aleja por completo del cine industrial americano, tiene las reglas tanto narrativas como visuales del tipo de películas ya mencionadas, donde tenemos un protagonista que apenas tiene líneas de dialogo, todo lo que tiene que decir es mediante una voz en off, que juega con las imágenes que se ven en ese momento, y proyecta los pensamientos, miedos y la repetición constante de ese código ético de conducta profesional que tiene el personaje principal. Un personaje frio, expeditivo y silencioso como la propia película. Diseñado como un Samurai contemporáneo y con todos aquellos parámetros básicos de un personaje masculino principal del cine negro francés, hombre duro y frio de sombrero y gabardina pero aquí con un estilo pulp, se le pasa por un filtro contemporáneo donde en vez de llevar gabardina y sombrero, lleva camisas hawaianas, gafas de sol, sombrero de playa, un smartwatch o cascos de música…y es que precisamente la película juega bastante con la música, un soundtrack interesante, donde se mezcla temas de The Smiths con la propia banda sonora, bastante correcta, compuesta por los compositores habituales de Fincher, hablamos del enorme duo que forman Trent Reznor y Atticus Ross, para muchos también, los legendarios: Nine Ich Nails. En definitiva, deliciosa y sencilla cinta, tan precisa como rigurosa, no es una película ambiciosa (ni lo pretende)… tiene en todo momento muy clara su naturaleza, y es ahí donde reside precisamente su magia, por eso, al final, la disfrutas como el buen peliculón que es.
“El Silencio de un Hombre” (“ Le Samouraï ”)

Obra maestra absoluta, cine para auténticos cinéfilos, film francés de 1967, joya de uno de esos autores nuevos que rompían moldes, y venían pisando fuerte en la industria cinematográfica europea, a lo largo de la década de los años 50s, hablamos de Jean-Pierre Melville, que junto a otros autores, fueron las principales referencias para que el cine Frances, en un momento que estaba estancado, tuviera nuevos aires, y por ello, fue uno de los precursores de la mítica Nueva Ola francesa o Nouvelle Vague, ya sabéis… (Godard, Truffaut y compañía). Pero historia del cine aparte, “El Silencio de un Hombre” o “Le Samouraï “ como se la conoce internacionalmente, es una historia sobre la soledad, camuflada en un relato policiaco de cine polar (cine negro francés) sobre un hermético y frío asesino a sueldo. Un perfeccionista que siempre planea cuidadosamente sus asesinatos y al que nunca han atrapado. Sin embargo una noche, tras liquidar al dueño de un club nocturno, queda a la vista de varios testigos. Sus esfuerzos por construir una coartada fallan y poco a poco es acorralado, tanto por la policía como los clientes que le han traicionado. Como ya hemos adelantado, dirigida y co-escrita por Jean- Pierre Melville, audaz cineasta y la figura más representativa del cine negro francés, muy influenciado a su vez por los parámetros más básicos del cine noir Hollywoodiense que se desarrollaba desde la década de los 30s y que se encontraba en pleno apogeo durante las dos siguientes décadas, por eso, supo reinventar el genero, llevarlo al cine a color y cabe añadir que su estilo inspiro a posteriores cineastas, muchos actuales puesto que gran parte del cine de David Fincher, de los Hermanos Coen o de una gran generación de cineastas asiáticos como puede ser: John Woo, Johnnie To o Park Chan-Wook, son gracias a la enorme influencia del cine polar francés y sobre todo del cine de Jean- Pierre Melville.

“El Silencio de un Hombre” se enmarca bajo un buen guión y una dirección tan soberbia como arriesgada para la época, hablamos de travellings, planos de todo tipo: contrapicados, picados, planos largos y estilizados o sobre todo, y con ello entramos a cuestiones del reparto, la actuación del solitario personaje principal, interpretado por un colosal Alain Delon (actor fetiche de Melville), el cual se come la pantalla, con apenas un simple gesto o una simple e intensa mirada bajo esos característicos ojos turquesas, un personaje lleno de matices y con mucho mas profundidad de lo que parece a simple vista, junto a el, casi a la sombra, podemos destacar, por aquel entonces…su esposa: Nathalie Delon o un gran Jaques Leroy. El título original del film, “Le Samouraï “, ya es una declaración de intenciones, define a un personaje gris, con matices, un asesino frío, un hombre de palabra, calculador, solitario, sin amigos y que aún así se mueve bajo ciertos códigos…a lo guerrero samurai, no por nada el film se inicia precisamente con una cita del código de honor japonés Bushido. Reiteramos que es una obra maestra y una de las mejores películas de la década de los 60s, con multitud de lecturas, con un gran guión, mítica interpretación, una dirección de un director, que cualquier persona con inquietudes cinéfilas, sabe que es un maestro del séptimo arte, una película que bebe mucho del cine negro clásico americano, por lo tanto, muy clásica, donde tenemos coches americanos, a ese tipo duro, de aspecto clásico, de gabardina y sombrero, pero reconstruido y escrito como un samurai urbano, sabiendo darle modernidad y dinamismo, por eso al fin de cuentas esta gran obra es una de las películas insignias de ese polar francés, símbolo del séptimo arte, que se quedó con las gabardinas, las femme fatale o el tono americanizado, pero en realidad, es ese subgénero que no nos habla ni de héroes ni de finales felices.