“Pobre Criaturas” (“Poor Things”)

León de Oro en el último festival de Venecia, y una de las grandes favoritas de la temporada a lo que premios se refiere, al menos en EEUU, 11 nominaciones a los Oscars, y ya ha ganado en los últimos Globos de Oro a Mejor comedia, y evidentemente, la recomendamos por ser una de nuestras favoritas del 2023. También, la ultima película del cineasta griego Yorgos Lanthimos, cineasta peculiar, muy para cinéfilos, y uno de los cineasta europeos modernos más importantes o al menos interesantes de la actualidad cinéfila, descubierto en Cannes con “Canino” (2009), desde entonces, trabajos de producción europea y rodadas en ingles, con estrellas reconocidas, y un sello autoral cada vez más marcado, el cual ha ido definiendo poco a poco con cada uno de sus trabajos. En varias ocasiones, hemos hablado de su cine, un cine transgresor y sumamente personal, puesto que ya hemos recomendado algunas de las películas que más nos gusta del cineasta como: “Langosta” (2015) (Rcmds #19) o “La Favorita” (2018) (Rcmds #172). “Pobres Criaturas” es el desenfreno más absoluto del cineasta griego, un film de producción británica e irlandesa donde Tony McNamara, guionista de películas como por ejemplo: “Cruella” (2021), adapta la novela homónima de Alasdair Gray. El film, nos traslada a una fantasía victoriana donde una joven es revivida por un brillante pero poco ortodoxo científico. La joven recién revivida, está ansiosa por aprender y hambrienta de la mundanidad que le falta, se escapa con un sofisticado y perverso abogado, en una aventura vertiginosa a través de los continentes. Reparto potente, puesto que encontramos a Mark Ruffalo, a Ramy Youssef, un tremendo y divertido Williem Dafoe bajo un increíble tratamiento de caracterización y maquillaje, y sobre todo, protagoniza: Emma Stone, que vuelve a trabajar con el cineasta griego tras “La Favorita” (2018) y hace carrera para los próximos Oscars, puesto que esta maravillosa, imperial y totalmente entregada a un personaje muy extraño, donde le aporta una personalidad única, a través de un enorme trabajo físico.

Fábula gótica ultra colorida, una fantasía de marcado y salvaje humor negro totalmente disparatado, una moderna re-interpretación de “Frankestein”, donde hay una enorme mezcla de influencias narrativas, desde variaciones bufas de la obra de Mary Shelley como puede ser “El jovencito Frankenstein” (1974), a todas aquellas historias de seres extraños pero tan inocentes como entrañables, que intentan adaptarse a una salvaje y dura sociedad como en: “El Hombre Elefante” (1980), “Eduardo Manostijeras” (1990) o “Freaks (1932) de Tod Browning, pasando por la liberación femenina de “Belle de Jour” (1967) de Luis Buñuel al cine de Terry Gilliam. Técnicamente hablando, la potente dirección de fotografía de Robbie Ryan, es una mezcla visual extremadamente onírica, que sale de su ya acostumbrado y habitual estilo natural, para hacer todo lo contrario, un trabajo rodado en su mayor parte en platós, donde ofrece una fotografía extrema, empapada en colores vibrantes que parecen pinturas de Mark Ryden o El Bosco. Perfectamente apoyada por una inquietante e incomoda banda sonora, al estilo de la película, compuesta por el músico británico de musica alternativa / indie: Jerskin Fendrix.
Un relato que refleja ese realismo mágico tan estético como luminoso, con un gran y ya mencionado tratamiento de imagen, que plasma un look surrealista de sueño, en ocasiones es un homenaje al cine clásico del expresionismo alemán y en otras parece un hortera y recargado lienzo de surrealismo pop. Todo ese apartado visual y sonoro, exprime y refleja más que nunca el estilo de Yorgos Lanthimos, siempre influenciado por sus grandes referentes, Michael Haneke y Luis Buñuel, un estilo totalmente autoral y ya patentado, hablamos de imágenes angulares deformadas, el uso de zooms violentos, el humor negro tan incomodo como grotesco, reflejar una realidad alternativa surrealista o ese retrato tan excéntrico como satírico que suele hacer el cineasta sobre la humanidad a través de perversiones, como la avaricia, el egoísmo o la lujuria, donde busca convertir comportamientos ya de por si aberrantes en algo aún más demencial. En “Pobres Criaturas” están mas que nunca todos estos manierismos y rarezas del director, nos atrevemos a decir que de primeras es la cinta más vistosa o apetecible del cineasta, pero no la más accesible, sus rarezas no la hace una película para todo el mundo, aunque en el cartel veáis a Emma Stone o mejor dicho a la de “La La Land” (2016), no es una película convencional, tiene muchas rarezas ya mencionadas, y la dirección de un cineasta con un sello autoral, muy marcado, por eso hay que saber y conocer que vas a ver.

Un film que reflexiona sobre la naturaleza humana…donde el personaje principal se enfrenta a la verdadera jungla de nuestro mundo, y mata esa curiosidad de su entorno a través de la vía sexual, por eso ya avisamos que en esta película hay mucho fornicio, corto, pero intenso, por lo tanto, alerta para cierto público, el alto contenido erótico que tiene la película. Eso si, no es gratuito, ni ofensivo, puesto que acompaña a la esencia y al mensaje de la trama, primero, porque forma parte de esa incomodidad que define el estilo del cineasta y segundo, por ser un ruin retrato que esconde una transgresora lectura demoledora de lo que la sociedad le hace a un ser inocente e inexperto en la vida, mediante una contundente, satírica y grotesca crítica. Es cómica, es romántica, es fantasía, es ciencia-ficción, es surrealista. Es cierto, que en ocasiones se hace un tanto larga, sobre todo en su momento valle y demasiado excesiva, por su radicalismo tanto narrativo como visual, aun así diríamos que es visceralmente divertida y diferente, por todo esto… es una de las grandes películas del ultimo año y aunque no sea una película fácil de catalogar, por mucho que escueza, es un retrato mil veces más feminista y por consiguiente, más realista con la sociedad actual que “Barbie” (2023).
“Bella de Día” (“Belle de Jour”)

Una de las grandes joyas de Luis Buñuel, sin lugar a dudas enorme film, francés, de 1967, narra como una joven casada con un atractivo cirujano, descubre la existencia de la prostitución diurna. Impulsada por la curiosidad, ingresa en una casa de citas y termina acostumbrándose a llevar una doble vida. Reparto en su mayoría francés, encabezado por una impresionante y seductora Catherine Deneuve, una de las grandes estrellas europeas de ese momento, recordada mundialmente entre otros trabajos por la obra maestra de Polanski: “Repulsión” (1965). Junto a ella, Jean Sorel o habituales del cine de Buñuel como Michel Piccoli, nuestro Francisco Rabal y grandes secundarios del cine europeo como Pierre Clémenti. Ganadora del León de Oro en el festival de Venecia en su momento. Guión de Jean-Claude Garriere y el propio Luis Buñuel, que adaptan la novela homónima de Joseph Kessel.

Provocativo y sensual film donde Buñuel hace un extraordinario y mordaz retrato psicológico de la perversión humana, como siempre una acida y erotica sátira de la burguesía parisina, donde sin enseñar mucho lo dice todo, gracias al enorme talento narrativo del cineasta español. Bajo esa fotografía de colores saturados, se define el aspecto onírico de la cinta, y se mezcla sin contexto alguno la realidad más cotidiana con las fantasías, en este caso de la personaje principal. Buñuel como buen pionero y referente en el cine surrealista, utiliza estas fantasías (totalmente surrealistas) para definir y explicar el extraordinario y silencioso personaje femenino principal, una mujer fría, que intenta evadirse de la rutina y superar sus represiones debido a un trauma infantil, haciendo esa combinación de realidad y sueños. Es provocativa, es seductora, desvergonzada pero… sutil, puesto que la película sugiere más que enseña. En resumen, gran película y para nosotros, sinónimo de buen cine.