“American Fiction”

Abrimos la semana con una de estas pequeñas cintas que se suelen colar sin hacer mucho ruido en los premios, este es el caso de esta fantástica comedia dramática del 2023, que está nominada para los inminentes Oscars a varias categorías como: Mejor Película, Mejor Guión Adaptado, Mejor Actor (Jeffrey Wright) o Mejor Actor Sec (Sterling K. Brown). Narra la historia de un profesor y escritor, que un día hastiado de la industria editorial, decide escribir una novela satírica bajo un seudónimo. Dirige Cord Jefferson, guionista que viene de la pequeña pantalla, y firma aquí su ópera prima, dirigiendo y escribiendo con bastante soltura su debut, un libreto que se basa en la novela de Percival Everett. En cuanto al cast, protagoniza un enorme Jeffrey Wright, esta divertidísimo, sabréis quien es, reconocido por su participación en la serie de éxito “WestWord” (2016 – 2022) o más recientemente por ser el teniente Gordon en la ultima adaptación cinematográfica de Batman. Junto a él, destaca el enorme trabajo de todos los secundarios: Tracee Ellis Ross, John Ortiz, Adam Brody, una extraordinaria Leslie Uggams (la anciana amiga ciega de Deadpool) o un enorme Sterling K. Brown, esta espléndido, uno de los puntos fuertes del film y como ya hemos adelantado, opta a estatuilla dorada.

Una pequeña y brillante sátira literaria, que se mueve muy sutilmente entre el drama y la comedia, pretende con bastante acidez romper con estereotipos, sobre todo, hacia el pueblo afroamericano, y reírse de la sociedad occidental actual, dominada por la estupidez y el mal gusto generalizado, donde parece que existe un falso y absurdo progresismo moral. Utilizando en este caso, como punto de partida, el racismo en EEUU, que hoy, ha derivado en estereotipos baratos, para luego hacer una tremenda sátira (que roza la parodia) a las editoriales, editores, promotores, y a todos aquellos que han priorizado el dinero, y ese éxito banal para acabar utilizando la literatura para publicar libros de mierda, libros pensados para una sociedad tiktoker que es muy moralista, pero no lee, y que consume basura inmediata y rápida. Su punto dramático esta perfectamente medido, aunque es una película pensada para que su sátira te haga reír, se mofa claramente de lo ya mencionado, pero esta todo lo suficientemente bien pensado para no incomodar, y ofrecer un satírico trabajo tan redondo como inteligente. Donde se luce su intérprete protagonista, rodeado de empáticos y lujosos secundarios, que son una maravilla, con un buen guión adaptado… que es oro, por sus rápidos, ingeniosos y chisposos diálogos, donde se puede ver ligeros homenajes a por ejemplo Woody Allen. Por todo esto, película fresca y muy recomendable.
“Network, un mundo implacable“ (“Network”)

Otra sátira, concretamente periodística de 1976, un film que analiza con maestría el poder de la televisión, donde se retrata un mundo competitivo donde, el éxito y los récords de audiencia imponen su dictadura. Un veterano presentador de un informativo nocturno, es despedido cuando baja el nivel de audiencia de su popular programa. Sin embargo, antes de abandonar la cadena, ante el asombro de todos, anuncia que antes de irse se suicidará ante las cámaras. Todo lo que envuelve esta absoluta joya tanto delante como detrás de cámaras, es un lujo, escribe el enorme guionista y tres veces oscarizado: Paddy Chayefsky, un original libreto tan satírico como provocador… dirige un grande, y uno de nuestros directores favoritos: Sidney Lumet, empezó en el Hollywood de la época dorada, pero no en el cine, si no en la pequeña pantalla, siendo uno de los nombres más representativos de esa generación de la televisión que salvo a Hollywood de su primera gran crisis, de estilo realista y enérgico, y más de cinco décadas ofreciendo películones.

En cuanto al cast, es una brillante mezcla de rostros, tanto de viejos galanes y glorias de la época dorada de Hollywood como William Holden, como de ese nuevo Hollywood de los 70s donde tenemos a un gran Robert Duvall o una maravillosa y espléndida: Faye Dunaway, que fué premiada con su primer y único Oscar por esta película, o sobre todo… un brillante, alocado y totémico Peter Finch, que es el alma de la película, también oscarizado por este film, eso si, de forma póstuma, ya que el interprete murió poco antes de recibir el galardón. Ofrece un personaje tan solido como provocativo con uno de los monólogos más emblemáticos de la historia del cine. Impecable sátira sobre el periodismo televisivo, donde refleja ese constante sensacionalismo, o la malsana y cruel batalla por la lucha de la audiencia, y predice el inicio de la telebasura, mostrando gran parte de los mecanismos internos de la industria. Por eso, una interesantísima cinta que a envejecido bastante bien, y esta más adelantada a nuestro tiempo de lo que parece a simple vista. Joya audiovisual de enorme contenido, audaz y provocativa, gracias a un guión original que es un diamante en bruto y que deja perlas únicas en sus diálogos, además, dirigida por un grande e interpretada con absoluta maestría.