“Hit Man. Asesino por Casualidad” (“Hit Man”)

Del 2023, pero llega esta misma semana a la salas de cine, debido a las diversas huelgas que sufrió la industria del cine americano.
Basada en hechos reales, aunque realmente, se toma bastantes licencias respecto a la historia real, la cual fue recogida en la revista Texas Monthly por el periodista Skip Hollandsworth, que ya de por si, es una historia bastante interesante. Un asesino profesional, el más buscado de Nueva Orleans. Para sus clientes, es el sicario ideal: trabaja para la policía. Cuando rompe el protocolo para ayudar a una mujer desesperada que intenta huir de un novio maltratador, se convierte en uno de sus falsos personajes, se enamora de la mujer y coquetea con convertirse él mismo en un criminal. De primeras, por trailer, cartel y demás material promocional, parece una tontería de película, un romance yankee bastante absurdo…pero, que no engañe, por varias razones, primero, porque dirige y co-escribe nuestro queridísimo Richard Linklater, uno de los grandes maestro del cine independiente americano de los 90s, director de “Boyhood” (2014), además, hemos recomendado bastante de su filmografía y por lo tanto hemos hablado mucho de su cine, desde la trilogía “Antes de…” (Rcmds #185) una de las mejores trilogías de la historia del cine, sus coming of age, “Movida del 76” (1993) o “Todos Queremos Algo” (2016) (Rcmds #99), esta ultima, una de nuestras películas favoritas, tambien hemos recomendado alguno de sus últimos trabajos, como el film de animación: “Apolo 10½: Una infancia espacial” (2022) (Rcmds #118). Ahora, con “Hit Man”, se atreve a dirigir una comedia negra, con algo de acción y una notable y fresca aura a thriller noir.

En cuanto al cast, protagoniza uno de los mejores actores de la actual generación de intérpretes que optan a consolidarse: Glen Powell, dicen que es el nuevo Matthew McConaughey, co-escribe también el guión con el propio Linklater, y además, es la tercera vez que trabaja con el cineasta, y esta francamente bien, haciendo un enorme trabajo físico y totalmente camaleónico, desprendiendo la enorme chulería y carisma que le caracteriza, junto a el, y manteniendo una química extraordinaria entre ambos, la puertorriqueña Adria Arjona, como un personaje totalmente explosivo, para muchos, sexualizado y desaprovechado, pero realmente forma parte del encanto, la esencia y extravagancia que demanda el guión, puesto que al fin de cuentas, bajo nuestro criterio, el personaje esta aprovechado, esta bien, tiene más capas de lo que parece a simple vista, y además representa a ese clásico personaje sensual femenino mujer fatal tan bien escrito como interpretado.
Otro punto a tener en cuenta, tal como hemos adelantado, no es ese thriller de acción al uso, propio del Hollywood más convencional, con una simple y vacía historia romántica. Al contrario, es una disparatada y extravagante comedia negra, con ese romance, y esencia ya mencionada de un thriller noir, con mucho dialogo, porque, sobre todo, lo que mas pesa es que es una cinta profundamente clásica, un juego de mascaras o de roles, muy de la comedia romántica sofisticada de los años 30s o 40s, al más puro estilo Lubitsch o incluso Wilder.
Bien es cierto, que tiene sus fallas, como el excesivo metraje para lo que realmente cuenta, ciertos problemas de ritmo, diríamos que le sobra algunos minutos, aún así, director y guionista que nos encanta, de sobrada y demostrada experiencia, esta película en manos de otro director y escrita por otra persona, seguramente sería floja e insulsa, por eso, Linklater, es capaz de regalar una sencilla cinta a su estilo, donde junto con la estrella protagonista, los cuales hacen una dupla genial, firman un guión completo, por la enorme esencia clásica que respira el film, por sus extensos diálogos, su ligero y negro humor, su juguetón romance, y por el argumento que presenta sobre la identidad, o sobre todo, la moral humana, enmarcando un discurso interesante. Puede que no le entre a todo el mundo, no es un producto al uso, pero hay que animarse, puesto que bajo nuestro criterio, nos resulta una muy buena e inteligente comedia totalmente irreverente.
“Un ladrón en la Alcoba” (“Trouble in Paradise”)

Otro juego de roles, un clásico de 1932, sobre una carterista que se hace pasar por condesa, conoce en Venecia a un famoso ladrón, quien a su vez se hace pasar por barón, y se enamoran. Dirige maestro del cine clásico, el alemán Ernst Lubitsch, uno de los grandes y primeros cineastas europeos que emigraron y triunfaron en Hollywood, de estilo versátil, aunque destaco sobre todo por la comedia, concretamente por esa llamada comedia screwball, de los años 30s y 40s. En cuanto al reparto, protagonizan dos grandes interpretes, siempre ligados a personajes secundarios en grandes joyas del cine clásico: hablamos de Herbert Marshall y Miriam Hopkins, junto a ellos, secundarios de lujo, siempre a la sombra, pero están todos brillantes, destacamos a Robert Greigm o sobre todo, Edward Everett Horton. Un divertido clásico y juego de máscaras, deliciosamente escrito, que se mueve bajo los parámetros más básicos de ese romance de una Screwball Comedy que tanto triunfaba en ese Hollywood.

Con elegancia y sutileza, Lubitsch aprovecha ese mencionado y maravilloso guión, demostrando que es uno de los grandes maestros del cine, con un enorme virtuosismo narrativo, plasma con sutileza, elegancia, ingenio y estilo, una romántica historia con todo el encanto del subgénero que representa. Puede ser, que se prefiera otras obras mayores de Lubitsch, aún así, gran clásico, con una gran dirección interpretación (sobre todo secundarios) y un brillante libreto. Cabe añadir, que es un clásico en blanco y negro de los años 30s, pero aún así… como buena comedia sofisticada, su humor o el romance que plantea encaja muy bien, cinta bastante más contemporánea de lo que parece a simple vista.