Ep 218: Recomendaciones Semanales.

“De Naturaleza violenta” (“In a Violent Nature”)

Fresco slasher de este 2024, reciente, pequeño y austero film de autor, de producción canadiense, donde un grupo de jovenes se lleva un medallón de una torre de vigilancia contra incendios derrumbada en el bosque. Lo que desconocen es que esta sepultado el cadáver podrido de Johnny, un espíritu vengativo impulsado por un horrible crimen ocurrido hace 60 años. Dirige y escribe Chris Nash, con filmografía escueta y semi desconocida, puesto que viene del apartado de los efectos especiales, al igual que el reparto, rostros poco conocidos, incluso alguno diríamos que es su debut en la gran pantalla, si que destacaríamos al personaje femenino principal: Andrea Pavlovic, esta muy solida, o Ry Barrett, un interprete de gran tamaño y presencia que se esconde detrás del salvaje y monstruoso antagonista. 

Un slasher fresco, original, que ha llamado bastante la atención en el circuito de festivales, sobre todo en Sundance, que es donde se presentó, es dentro del género, algo nuevo, con un interesante punto de partida, define un potente y misterioso antagonista, sin tener que recurrir a seguir estirando el chicle de las ya reconocidas y extensas sagas del genero. Si que es cierto, que bebe de unas agradecidas referencias clásicas, al slasher de antaño, sobre todo al de los 70s e incluso 80s, como “Viernes 13” (1980) o “La Matanza de Texas” (1974), por lo tanto, tiene los códigos que definen el subgénero: la violencia visceral, jovenes algo tontorrones y vulnerables que evitan ser cazados por el cruel y despiadado asesino enmascarado, la Scream Queen o la constate y palpable tensión, la diferencia, que este suculento slasher, es capaz de darle una vuelta de tuerca, por estar narrada desde el punto de vista del asesino, sin recurrir al plano subjetivo, es decir, la narrativa y por lo tanto, casi todos los acontecimientos del film se centran en el asesino y no en las víctimas como suele ser en este tipo de cintas. Por eso, la película tiene un gran empuje y tratamiento, se cuece a fuego lento, bajo esa natural atmósfera que oprime, muy de cine de autor, rodada en formato cuadrado (4:3)  y con un palpable ruido en la imagen, aportando un crudo y sucio aspecto retro a sus secuencias. Película de acertadísima, asfixiante, violenta y enorme personalidad. Gran e inteligente manejo del sonido, sin uso de banda sonora, la cinta esta rodada con gusto, bajo planos fijos, estáticos, bastante abiertos, y sobre todo, largos planos de seguimiento. Una composición de imagen, que aporta un salvaje y visceral impacto a esa gráfica y excesiva violencia. Aunque no es una película perfecta, por su irregular ritmo, la verdad que se ve buen cine, sobre todo con esa notable habilidad para manejar  de forma elegante y sobre todo con impacto, el terror salvaje de un original y descarnado slasher. 

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“Viernes 13“ (“Friday the 13th”)

A lo largo de los 70s, tras el nacimiento oficial y consolidación del slasher, como subgénero del cine de terror, gracias a  “Navidades Negras” (1974) (Rcmds #33), “La Matanza de Texas” (1974) (Rcmds #110) o “Halloween” (1978), en 1980 llego este film independiente, sobre varios jovenes, que pasan las vacaciones en un campamento de verano, (el ya emblemático: Crystal Lake) acuden para preparar las instalaciones y esperan a los niños, puesto que van a trabajar como monitores, un campamento que es reabierto, y en el que unos años antes murió un joven ahogado en el lago. Dirige Sean S. Cunningham, director de films de terror de serie b, cumple con un trabajo ochentero acorde, dirigiendo rostros que son reconocidos por precisamente este film, un cast encabezado por una veterana Betsy Palmer, por aquel entonces actriz secundaria con cierto nombre, venía del cine clásico de la época dorada de Hollywood, Adrienne King, como la decente, pero discreta Scream Queen del film, Harry Crosby o Laurie Bartram…ninguno os sonara, porque realmente no han desarrollado posteriormente una carrera fructífera, algunos incluso se retiraron pronto de la interpretación, por eso, el rostro más reconocido de toda la película, es precisamente un por aquel entonces jovencísimo secundario y semi-debutante: Kevin Bacon. Adrenalínica cinta de género, sencilla, pero tremendamente influyente, con un guión algo flojo, sobre todo por sus diálogos, bien es cierto, que tampoco es una cinta que ni los actores principales ni los personajes que encarnan, pueden dar mucho más de si. 

La película evidentemente no aterra como el cine de género actual, es un slasher clásico, que no juega al susto, si no a la cacería, consiguió influir en los hoy clichés que tanto han marcado al subgénero del slasher a lo largo de los años posteriores, utilizando, por aquel entonces, una formula semi-pionera, como el buen uso de la tensión, mediante por ejemplo planos subjetivos desde el punto de vista del asesino, mantiene un juego bastante símil al giallo…en cuanto a violencia explicita y al juego que se le expone al espectador de…adivinar el asesino, sobre todo, esta primera y mítica entrega de  “Viernes 13”, que no solo fue el punto de partida de una de las mayores leyendas del cine de terror, si no que también, fue capaz de ofrecer uno de los mejores y más impactantes finales de la historia del género, o al menos, de los mas recordados. Por no olvidar la participación y debut de una leyenda del maquillaje y caracterización del cine de terror, el también actor Tom Savini, encargándose de los efectos especiales de maquillaje de la película, obviamente bajo ese cuidado de la vieja escuela, que tanto mola, donde la víscera y la sangre es totalmente analógica y no generada de forma digital. Creando además, el terrorífico diseño inicial de ese mítico antagonista, que ha sido la base de muchas de las encarnaciones posteriores.

“Viernes 13” (1980) dio pie a lo largo de cuatro décadas, a una saga de diez secuelas, un spin-off, un remake  del 2009, y una serie precuela. Por eso, contribuyó al posterior boom de cine de terror de los 80s. Una saga que da origen a nada mas y nada menos que a Jason Voorhees ese asesino de machete y mascara de hockey que tantas películas y productos a protagonizado. Un icono de la cultura popular, y uno de los antagonistas más emblemáticos del slasher, que ha sido representando en varios medios, y por eso se unió a esos pelotazos de culto de los 70s y hoy también extensas sagas, como el Michael Myers  de “Halloween” o el Leatherface de “La Matanza de Texas”… eso si, para los que desconozcan y se adentren por primera vez en esta saga, al menos con esta primera parte, para que no se sientan decepcionados, no esperen al famoso antagonista como hoy se le conoce, puesto que existe un desarrollo en el personaje, al menos, a lo largo de las primeras entregas. Como por ejemplo, la famosa máscara de portero de hockey, la cual no luce en el desfigurado rostro de Jason, hasta la tercera película: “Viernes 13. III Parte” (1982). 

En líneas generales, esta primera parte, es un gran punto de partida, es una mítica y agresiva obra bastante influyente, sencilla, pero que ha envejecido bastante bien, y por ello, puede presumir hoy de ser un icono del cine de terror. 

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