“Maxxxine”

El bueno de Ti West, cierra este 2024, con “Maxxxine”, bajo el sello del estudio A24, su estupenda retro-trilogía de terror, llamada: “Trilogía X”.
Las hemos recomendado todas, primero hay que ver “Pearl” (2022) (Rcmds #153) que aunque fue la segunda en estreno, actúa como precuela, traslada a 1918 donde nos cuenta historia origen del personaje antagónico que pone nombre a la película, una joven granjera que sueña con ser una gran estrella del cine, en la siguiente cinta, “X” (2022) (Rcmds #110) encontramos un descarnado y sucio slasher sureño en los últimos coletazos de la década de los 70s, al más puro estilo “La Matanza de Texas” (1974). Y como ya hemos adelantado, cierra: “Maxxxine”, que continua la historia cinco años después, ya en los 80s, donde la superviviente y protagonista de los sangrientos incidentes de “X” (Maxine Minx), ya es una consolidada estrella del cine para adultos, aunque lo que ella quiere de verdad es triunfar como actriz “seria”, en el cine comercial.

En cuanto al cast (el más ambicioso de las tres entregas) protagoniza evidentemente Mia Goth, que es la estrella interpretativa de esta trilogía, además, se puede decir que con estas tres películas se consolida como una de las nuevas y grandes musas del cine de terror contemporáneo. Junto a ella, la altísima Elizabeth Debicki, Moses Sumney, Kevin Bacon, Michelle Monaghan y Bobby Cannavale, junto la breve participación de Giancarlo Esposito (difícil no encontrarle hoy en día en cualquier producción televisiva o cinematográfica), la también cantante Halsey o Lily Collins, que entre otros, cierran el reparto.
La película inicia con una bastante acertada cita de la gran Bette Davis:
“En este negocio, hasta que no te ven como un monstruo no eres una estrella”.
Cita que abre el telón hacia un absoluto regalo para los amantes del cine, donde Ti West, siendo consciente que nunca se llega a la cima haciendo cine de terror, e incluso ironiza con esto en la propia película, filma su “Erase una vez en Hollywood” (2019) de Quentin Tarantino, retratando una ochentera aventura veraniega en el Hollywood más sucio, turbio y oscuro…con ese pánico sátanico de la época, y esa ola de terror por desapariciones y asesinatos de un acosador nocturno, inspirándose en hechos reales como el celebre sanguinario depredador, “The Night Stalker” aka Richard Ramirez, considerado como el peor asesino en serie de la historia criminal de Estados Unidos. Este es un ejemplo, de la absoluta catarata de constantes referencias no solo de la actualidad sociopolítica de esa década, si no también, al séptimo arte, a una gran cantidad de elementos, lugares, estrellas, leyendas del cine o incluso de la oscura historia de Hollywood, donde se llega a mencionar a Elizabeth Short (conocida como La Dalia Negra) aspirante actriz, célebre por su misterioso y mórbido asesinato, cuando apareció su cuerpo cortado en dos en 1947.

“Maxxxine”, es un meta-relato cinematográfico, es ese amor por el cine de terror de época, al de serie b, al cine de videoclub, donde explora y entra claramente en un territorio nuevo. Por eso, de primeras parece bastante desligada a las otras entregas, pero la realidad es que sigue conectada de una forma bastante inteligente a la historia original. Es por un lado un slasher ochentero, que se acerca al Giallo, por ese concepto de misterioso asesino de guantes de cuero negro, pero por otro, pesa mucho su lado más clásico de oscuro thriller criminal a lo Brian de Palma en sobre todo la sensacional “Doble Cuerpo” (1984), y por lo tanto, también lo hay de Alfred Hitchcock, tal punto, que “Maxxxine” se mete de lleno en uno de los grandes clásicos del genero (también de serie b) del maestro del suspense.
El gran encanto del film, reside en diferentes puntos, la envoltura totalmente hija de su tiempo, su fantástica musica, totalmente pasada por sintetizador y una enorme elección de tracks musicales ochenteros, también por su puesta en escena, donde al igual que en “X” (2022) se palpaba el trabajo retro años 70s a 8mm en “Maxxxine” se palpa el estilo retro 80s, pasado por un filtro VHS. O por la actuación de Mia Goth, quien se entrega al completo ya no solo al personaje, si no a esta trilogía, con un personaje de enorme fuerza y potencial, homenajeando esa magia de la scream queen en su época dorada. Además esta tercera entrega diseña unos personajes muy interesantes, mejor o peor interpretados pero ejecutados a las mil maravillas, desde el dependiente freak de videoclub, como lo fue el propio Tarantino, pareja de inspectores de policía al más puro estilo true crime, pasando por una diferente fauna de personajes cinematográficos,como la directora de cine estilo alemán y carácter férreo, que hace películas de serie b pero que aspiran a ser cine comercial, al detective privado de Los Angeles, de sombrero, traje claro y corbata hortera al estilo novela noir como “Chinatown”.
Esta tercera entrega, es la más completa y ambiciosa, quizá su cierre no queda al gusto de todos, para nosotros si, es coherente, sencillo y funcional, pone el cierre y baja el telón de una gran y potente trilogía, que reivindica un oficio, con clase y estilo.
“Doble Cuerpo“ (“Body Double”)

Film criminal de 1984, un divertido relato serie b, al más puro estilo novela negra. Donde un actor de películas de terror, descubre a su mujer con su amante. Tras abandonarla, se instala en una lujoso apartamento que le ha dejado un compañero. Desde allí ve cómo cada noche una mujer desconocida monta un pequeño y morboso espectáculo en su vivienda…Escribe y dirige el gran Brian de Palma, uno de los grandes autores del nuevo Hollywood de los 70s, autentico master en el cine de terror y sobre todo el thriller psicológico, tras el éxito al adaptar a Stepehen King en “Carrie” (1976) y poco antes de consolidarse con “Scarface” (1983), el Brian de Palma más hitchcockiano, recoge (con mucho talento) el mejor hacer del maestro del suspense, para regalarnos esta joyita ochentera, protagonizada por un sobreactuado Craig Wasson, una explosiva y extraordinaria Melanie Griffith, con algunas de las mejores líneas del libreto, un gran secundario como Gregg Henry, o una impresionante Deborah Shelton, donde la actriz siempre ligada a culebrones televisivos y cine de serie b, aquí explota en su mejor proyecto, toda su sensualidad y presencia en cámara.

Con ese descarado pero talentoso acercamiento a Hitchcock, un cocktail que mezcla “La ventana indiscreta” (1954) y “Vertigo” (1958), con surrealismo y mucha sensualidad ochentera, para mezclar y servir un entretenido relato criminal de humor fino, morboso y divertimiento placer visual, con una genialidad y desvergonzada narrativa. Con escenas filmadas al compás de Frankies Goes to Hollywood, y bajo el pulso de un grande incomprendido maestro del cine, como es Brian de Palma, no es su mejor trabajo, pero no deja de ser uno de los grandes, un genio, que compone un apetitoso guión de fina escritura, con gran cierre, donde se componen secuencias muy buenas, con una atmósfera ambigua y cambiante, totalmente extraordinaria.