Han tenido que pasar más de 30 años, para que por fin, una de las grandes obras del reconocido Tim Burton, tenga una secuela: “Beetlejuice Beetlejuice ”, que por cierto, hay que reconocer, que es titulo con gancho, que pone a huevo, un título perfecto, para una hipotética tercera parte. Dicho esto, aprovechamos para recomendar o simplemente analizar la gran joya que fue su primera parte, y por que no, dejar opinión sincera de su reciente secuela.
“Beetlejuice”

Del ya mencionado Tim Burton, siempre fiel a su hoy expresionista e inconfundible estilo, tras llamar la atención con sus cortometrajes y su opera prima: “La gran aventura de Pee-Wee” (1985), fue en 1988, cuando el cineasta regaló “Beetlejuice” o “Bitelchús” (en español), su primera gran joya, además una de las más reconocidas.
Comedia de terror y fantasía, sobre un matrimonio de fantasmas, los cuales contrata los servicios de Bitelchus, un especialista en asustar mortales, para que ahuyente a los nuevos propietarios de su querida casa Victoriana. Historia original de los guionistas Michael McDowell y Larry Wilson, un guión que acabo reescribiendo el propio Burton.

En cuanto al cast, unos divertidos Alec Baldwin y Geena Davis, que aportan una gran profundidad y carisma a la historia, junto a una todavía niña Winona Ryder cuando prometía ser esa estrella juvenil que acabo siendo, y por supuesto, enorme Michael Keaton, que brilla como el alocado y excéntrico Beetlejuice, que curiosamente, no era la opción principal para el personaje, puesto que se barajaron otro nombres como el de Sammy Davis Jr. Y menos mal, porque Keaton, se entrega a una actuación que es tan hilarante como perturbadora, sin lugar a dudas, uno de sus personajes más míticos.

El equilibrio entre lo macabro y lo cómico es perfecto, logrando que la película sea tanto una comedia oscura como una sátira sobre la vida después de la muerte. La fantástica música de Danny Elfman, el compositor de todas y cada una de las bandas sonoras del cine de Tim Burton, compone su primer trabajo de reconocimiento, con un mágico y alocado juego musical al compás de trombones y violines, que se unen a un soundtrack mítico donde destaca la repercusión que tuvo ese tema de los 50s: “Day-O Banana Boat” de Harry Belafonte. Los efectos especiales prácticos y el diseño de producción son asombrosos, el presupuesto era limitado, y el propio Burton, consigue hacer un trabajo artesanal brillante, donde se combina animación stop motion, títeres, y un enorme trabajo de maquillaje protésico (ganador del Oscar) que encaja perfectamente en la idea de serie b de aspecto barato y deliberadamente falso que tenia en mente el realizador. Creando un tétrico, gótico a la par que colorido mundo, que es tan inquietante como fascinante. Además, “Beetlejuice”,es sin duda, un clásico del cine que sigue siendo igual de fresco y relevante hoy, una de las mejores cintas de su década, que triplico su presupuesto en taquilla, dio pie a una serie de animación de los 90s, amada por muchos millennials, o un musical de Broadway, y hoy por fin, se puede celebrar una secuela. Un clásico ochentero imaginativo bastante querido, por eso, es una de las piezas fundamentales para entender el universo cinematográfico del cineasta.
“Beetlejuice Beetlejuice”

Una nostálgica y agradecida secuela, recién salida del horno, de este 2024. Rara vez suele ser así, pero posiblemente una de las secuelas más solicitadas en el séptimo arte. Tras varios encargos, proyectos menores, por fin, Tim Burton vuelve a lo suyo, a sus orígenes y por lo tanto, a su mejor hacer, donde pone mimo y maña, en ese gótico estilo visual, donde demuestra que su amor por lo macabro y su habilidad para mezclar lo oscuro con lo humorístico, sigue más vivo que nunca. Esta secuela, nos relata, como tras una inesperada tragedia familiar, tres generaciones de la familia Deetz regresan a Winter River. La vida de Lydia, todavía atormentada por Bitelchús, da un vuelco cuando su rebelde hija adolescente, descubre la misteriosa maqueta de la ciudad en el desván y el portal al Más Allá se abre accidentalmente. Con los problemas que se avecinan en ambos reinos, es sólo cuestión de tiempo que alguien diga el nombre de Bitelchús tres veces y el travieso demonio regrese para desatar su propio caos.
El cast recupera no solo a Michael Keaton, el cual esta de regresos, recuperando sus personajes más emblemáticos, hace poco, también lo hizo con el hombre murciélago, en la reciente “Flash” (2023) tras su dos cintas ochenteras (ambas de Tim Burton), aquí recupera a Bitelchús, con la misma energía caótica que lo hizo tan memorable, aportando una mezcla perfecta de nostalgia y novedad. También, Catherine O´Hara, Winona Ryder, ya como adulta, en ese mismo personaje que interpretó en la primera entrega, cuando era una niña, junto a rostros nuevos, que enriquecen el reparto, como Monica Bellucci, Williem Dafoe o Jenna Ortega, que desde que asombro como Miércoles o Wednesday en la serie homónima de Netflix, es una actriz, por y para el cine Tim Burton.

La banda sonora vuelve a ser una firma de Danny Elfman, como no puede ser de otra manera, con bastantes easter eggs y algún que otro guiño musical de su antecesora. Ante el negacionismo digital de ahora (CGI), la película hace esfuerzos, para volver a dar la misma imagen artesanal, de la primera entrega, con el uso de efectos prácticos, pero evidentemente cuenta con el doble de presupuesto, y es imposible huir del cine de ahora y por lo tanto, es inevitable no ver que hay un mínimo trabajo digital y acabados que pasan por ordenador.
Diríamos que esta secuela, cumple, es aún mas completa, y se siente fiel al espíritu de la original, pero con ese enfoque algo más actualizado.Destaca ese mencionado regreso de Michael Keaton, que retoma su icónico papel con la misma energía caótica que lo hizo tan memorable, aportando una mezcla perfecta de nostalgia y novedad. La incorporación de nuevos personajes y la evolución de los antiguos es una mezcla que la verdad… funciona, y además añaden capas interesantes a la narrativa, explorando temas contemporáneos sin perder el toque gótico y extravagante característico de Burton.
Esta secuela, no solo satisface a los fans de la original, sino que también tiene el potencial de atraer a una nueva generación de espectadores con su mezcla de humor, terror y estilo visual inimitable. La película se homenajea a si misma, pero se la ve con el mismo mimo y amor que la primera, por eso es una notable y agradecida secuela, que se disfruta.
“Agárrame esos Fantasmas“ (“The Frighteners”)

De 1996, otra comedia de terror, sobre un estafador que posee extraordinarias facultades psíquicas, pero no las usa para hacer el bien, sino para ganar dinero hostigando a sus clientes con la ayuda de algunos espectros que trabajan a su servicio. La situación cambiará cuando en el pueblo empiecen a producirse una serie de muertes inexplicables.
Simpática a la par que inquietante comedia terrorífica neozelandesa, producida por el oscarizado Robert Zemeckis , una de esas pequeñas e interesantes perlas que Peter Jackson hizo antes de meterse a explorar la Tierra Media. Ese primer cine que mezclaba comedia, terror o fantasía, con toques gores como ya hizo con uno de sus primeros trabajos, la ya recomendada “Braindead” (1992) ( Rcmds #24).
En esta, cuenta por primera vez con un reparto reconocido, encabezado por la estrella Michael J. Fox, justo en uno de sus momentos más altos, tras finalizar la trilogía de “Regreso al Futuro”, donde ofrece una carismática interpretación, junto a Trini Alvarado, Jeffrey Combs o Dee Wallace. Incluye cameo habitual del propio Peter Jackson, y la curiosa participación de R. Lee Ermey también a modo cameo, parodiando su icónico papel como el Sargento de artillería Hartman en “Full Metal Jacket” (“La Chaqueta Metálica”)

La dirección de Peter Jackson, ya da pistas de lo bueno que es, una dirección que termina de pulirse, en una película autoral pero ambiciosa, una dirección tan dinámica como creativa, mostrando su habilidad para combinar diferentes géneros, al igual que crear y controlar una atmósfera brillante, que oscila entre lo siniestro y lo cómico. Esto ultimo, aumenta, gracias al ambiente musical compuesto por… también, Danny Elfman, con su característica mezcla de melodías inquietantes con ritmos más ligeros y juguetones tal y como se oye en el cine de Tim Burton. También destaca, sus conseguidos efectos visuales, que para la época, se les suelen poner como ejemplo de innovación, sobre todo por la combinación que hace de lo digital con lo práctico, especialmente en la representación de los fantasmas. Puede haber escenas, donde esos efectos digitales, se vean algo anticuados, pero diríamos que han envejecido hoy bastante bien, y curiosamente, están creados por la propia compañía de efectos especiales fundada por Jackson, que posteriormente, desarrollaron los efectos visuales de la trilogía de “El Señor de los Anillos”.
En lineas generales, descubre los orígenes de un grande como es Peter Jackson, en uno de sus primeros trabajos. Una original y entretenida cinta, donde destaca esos efectos especiales avanzados y una sólida actuación de Michael J. Fox, hacen que sea una película recomendable, sobre todo para los fans de la comedia de terror, aunque su tono desigual y algunos aspectos predecibles del guion pueden no ser del gusto de todos, aún así, una buena e interesante pieza dentro de la filmografía de Jackson, y que se merece revisitar de vez en cuando.