Ep 235: Recomendaciones Semanales

“Gladiator II”

Que una de las mejores cintas de las dos últimas décadas, tenga una secuela, era algo que llevaba merodeando por los grandes estudios muchos años, donde incluso el propio Nick Cave, un genio de enorme carrera musical, y también un bastante decente guionista, escribió un libreto, que contaba con el propio Russell Crowe, recuperando su papel de Máximo Décimo Meridio, un guión demencial, con viajes al tártaro, con dioses… una historia de sin lugar a dudas, incuestionable imaginación.

Así que, este 2024, en un momento donde Hollywood vive de las secuelas, precuelas, remakes, y demás productos de distinta naturaleza, hoy, todas empujadas por el efecto nostalgia… tras más de 20 años después, sin realmente nadie haberla pedido, el gran Ridley Scott, decide dirigir la secuela de una de sus mejores películas: Gladiator (2000).

Vista la película, que pena, que para atraer al público, su material promocional desvele tanto. Recomendamos saber lo mínimo posible, muy en líneas generales, la película nos traslada varios años después de la muerte del admirado héroe Máximo a manos del emperador Cómodo, un prisionero de guerra, que se ve obligado a entrar en el coliseo, en una Roma gobernada con tiranía por dos hermanos. Con un corazón desbordante de furia y el futuro del imperio en juego, el gladiador, debe rememorar su pasado en busca de la fuerza y el honor que devuelvan al pueblo la gloria perdida de Roma.

Guión de David Scarpa, el mismo que firmo el pobre guión de Napoleón (2023) también dirigida por Ridley Scott, aquí en cambio, ofrece un guión decente y bastante conservador. Tal y como hemos adelantado, dirige Ridley Scott, veterano cineasta que poca presentación necesita, ya hemos hablado de su cine y filmografía en varias ocasiones, la ultima, cuando hablamos de la ya mencionada, decepcionante y bastante agridulce cinta de la temporada pasada, que el veterano cineasta hizo sobre el famoso emperador franco (Rcmds #184). Como no iba ser menos, el propio Ridley Scott, con mimo y cariño… trata esta secuela, plasmando una vez más, su talento para el cine de gran escala épica y realismo visual, un maestro del cine épico histórico de la vieja escuela, donde siempre, prioriza el entretener al dar una lección de historia, cuestión que pasas por alto, cuando te mueves en un contexto histórico pero con personajes ficticios. Además, esta secuela, baja esa parte epica o dramática (que si tenia la primera entrega) para centrarse en ofrecer un espectáculo visual, el de una palomitera action movie ultra sangrienta, de romanos y gladiadores, pero sin abandonar la esencia clásica del gran péplum de época.

Aunque el guión sea conservador, y no cuente con el duelo interpretativo de Russell Crowe y Joaquin Phoenix, si que es capaz, de diseñar personajes muy atractivos, que además están interpretados por actorazos, y por tanto, elevan la película. Protagoniza Paul Mescal, uno de los grandes interpretes de su generación, dibuja el prototípico personaje heroico del cine de Ridley Scott, un actorazo con una gran carisma, que no te va llenar la pantalla como lo hizo Russel Crowe, puesto que Mescal no tiene esa parte interpretativa épica, es un interprete mucho más metódico e interno, a la hora de preparar el personaje, aún así, funciona, es un gran interprete, que pasa de pegar el pelotazo, por su brillantez interpretativa en una película indie como es “Aftersun” (2022) a hacer un blockbuster como este. Junto a el, la cinta cuenta con un grande como es Denzel Washington, raro que este mal, y aquí no iba ser menos, esta soberbio, se come la pantalla con un personaje maquiavélico…un quizá algo desaprovechado Pedro Pascal, que esta en todas, ofrece un personaje que aunque no parezca gran cosa, esta bien hilado en la narrativa, y que sirve de puente hacia alguno de los mejores eventos de la película, por no olvidar a Joseph Quinn (el heavy de “Stranger Things”) y Fred Hechinger, ambos brutales, sobre todo el primero, como dos hermanos emperadores a lo Romulo y Remo, con el espíritu de Caligula, totalmente demenciales. También, Connie Nielsen o el gran Derek Jacobi, que recuperan sus personajes de la primera parte.

La historia es bastante continuista con la narrativa, misión difícil, sobre todo, tal y como acaba la primera parte, por lo tanto, no es una secuela al uso, es por un lado una continuación con alma de remake, pero por otro, un recuerdo, un efecto nostalgia, que recupera algunos de esos personajes mencionados, interpretados por los mismos interpretes, y una banda sonora, la cual, aunque no cuente de nuevo, con alguien tan grande como Hans Zimmer, si que el compositor Harry Gregson-Williams, que ya ha trabajado en otras epopeyas históricas de Ridley Scott, firma para esta secuela una fresca partitura igual de épica, manteniendo un constante late motiv sonoro con las mejores melodías que brillaban en la primera parte. “Gladiator II” es una secuela innecesaria, por eso una cinta condenada al prejuicio y la crítica fácil…y aún así, siendo claros y sinceros, nos ha gustado, una buena y bastante decente secuela. Es evidente que no alcanza a su predecesora, la cual, proyecta una sombra demasiado alargada, esta segunda parte es plenamente consciente de ello, y con inteligencia sabe utilizarlo a su favor. Nos parece un proyecto valiente, que asume el reto de seguir la senda de un clásico. Ridley Scott, no puede igualar la innovación y el impacto cultural de la primera entrega, pero usa los medios actuales, su talento y veteranía, brillando con grandes escenas de batalla, y vuelve a demostrar su habilidad para transportar al espectador a un mundo lleno de intrigas y drama épico. Un gran reparto, que aporta frescura, respeta su legado, y cierra un circulo narrativo, con una ultima secuencia redonda, que juega con satisfacer al espectador, por eso, en líneas generales, es una secuela funcional, y que además, merece ser valorada por sus méritos individuales.

¿DÓNDE LA VEO?

——————————

“Gladiator”

De los grandes obras de los últimos veinte años, poca presentación merece, pero si un revisionado, y que mejor momento que ahora, con la llegada de su reciente secuela. Un bombazo nominado a 12 oscars, ganador de 5, incluido mejor película.

Historia de venganza, en la antigua roma. Tras una gran victoria sobre los bárbaros del norte, el anciano emperador Marco Aurelio decide transferir el poder a Máximo, bravo general de sus ejércitos y hombre de inquebrantable lealtad al imperio. Pero su hijo Cómodo, que aspiraba al trono, no lo acepta y trata de asesinar a Máximo.

Dirige Ridley Scott, su primera gran cinta épica tras triunfar en el cine scifi con la primera y revolucionaria entrega de terror cósmico: “Alien” (1979) y la cinta de culto “Blade Runner” (1982) donde invento en occidente, el concepto cyberpunk en la ciencia ficción, el veterano cineasta se acabo afianzando a ese cine épico histórico, de referencias muy clásicas, como esas grandes epopeyas de entonces, como era el cine de David Lean. La dirección de Scott en “Gladiator” supuso revitalizar el genero, por su capacidad para equilibrar espectaculares escenas de acción con una narrativa emocionante.

Protagonizaba Russell Crowe, en un personaje heroico, como Maximo Decimo Meridio, el personaje de su carrera, que además ha marcado un antes y un después, supuso el oscar del actor, por ser capaz de ofrecer un épico trabajo que llenaba la pantalla en cada secuencia que aparecía, una interpretación llena de intensidad y humanidad, compartiendo además, protagonismo con hoy, uno de los grandes actores de método, un antagónico Joaquin Phoenix. Ambos, regalaron un soberbio duelo interpretativo. Y siendo dos actores muy distintos, entre improvisaciones, y largas charlas con el propio Scott durante el rodaje, dieron con la clave para crear esa sinergia interpretativa totalmente arrolladora. Junto a ellos, completaban el reparto, una por aquel entonces jovencísima Connie Nielsen o Djimon Hounsou, y además, el cast cerraba con grandes veteranos, actorazos de extensas carreras, leyendas como Oliver Reed o Richard Harris, sin olvidar a esos consules de Roma, donde brillan David Scofield y sobre todo, el gran Derek Jacobi, que regresaba a esa antigua roma que le hizo brillar, con el producto televisivo que le lanzo a la fama: “Yo, Claudio” (1976).

El guión de “Gladiator”, es una curiosa y larga historia, toda una odisea, la historia, los personajes y por ende, ese primer borrador fue firmado por David Franzoni, con referencias a Espartaco, y a los grandes clásicos pémplum de entonces, en una década donde los estudios de Hollywood, querían recuperar la esencia de esos grandes proyectos, pero aprovechando las nuevas técnicas y tecnología. Por eso, la historia de David Franzoni gustaba mucho, una historia que era muy potente, la de ese gladiador que desafiaba al Imperio Romano, pero… ese primer borrador dejo claro que no era un guión muy bueno, con diálogos muy pobres, aún así, como la historia tenia ese potencial, Dreamworks compró la historia y se decidió dar luz verde al proyecto. Se contrato a un segundo guionista: John Logan, para que reescribiera el guión, reconstruyo la historia, definió a los personajes y cambió los diálogos al completo. El costoso rodaje empezó, y sin tener el guión finiquitado, tuvieron que tirar de esa improvisación, mientras el rodaje continuaba a contrarreloj, y sin saber como cerrar la historia, se sumo William Nicholson, un tercer guionista, el cual, escribió al completo, el tercer acto del film. Y vaya tercer acto… hasta entonces, “Gladiator” era una historia de venganza potente, pero demasiado oscura, y sin un cierre motivacional en el protagonista, así que esta vengativa épica dramática bastante shakespeariana, consiguió definir la verdadera motivación del protagonista, un verdadero trasfondo que no consiste en una venganza ciega, si no…la de un hombre, que solo quiere volver con su familia. Una bella relectura de la historia, que definió, por completo, este clásico moderno.

Desde su estreno, nada del caótico rodaje, de sus improvisaciones o sus reescrituras, se notan en esta joya llena de épica, con una excelente dirección, esa fantástica dupla actoral, apoyada por unos secundarios de lujo, y una emotiva banda sonora de Hans Zimmer, que elevó aún más la experiencia emocional, con el mítico track principal que compone con Lisa Gerrard, el cual, ya es historia del cine.

Una de las más queridas y grandes épicas del cine moderno, con un peso épico y dramático, muy potente, y uno de los monólogos más recordados del séptimo arte. Una epopeya histórica que combina drama, acción y una profunda exploración del poder, la lealtad y la venganza. Un memorable peliculón, obra maestra absoluta y la película favorita de toda una generación, por eso…”Gladiator” (2000) es el reflejo que todo lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.

¿DÓNDE LA VEO?

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar