Cruzamos fronteras para traeros uno de los grandes maestros del cine, hoy en “Grandes Directores” os hablamos del director Japonés Akira Kurosawa, el maestro del cine de samuráis, un genio perfeccionista que provoco constante admiración e inspiración en otros grandes autores.

Empezando por el principio, nació en Tokio un 23 de Marzo de 1910, fue el séptimo hijo de un director de un Instituto del ejército japonés, y una ama de casa procedente de una familia de comerciantes, la familia Kurosawa descendía de un linaje de auténticos samuráis. Ya en su juventud, a pesar de criarse en una familia numerosa, muchos de sus hermanos y hermanas fallecieron, algunos incluso no los llego a conocer, su hermana mayor que falleció repentinamente cuando el tenia 10 años, entre todos, cabe destacar su hermano mayor Heigo quien provoco un profundo impacto en el, ya que ambos tenían prácticamente la misma edad, ambos vivieron en sus propias carnes el gran terremoto de Sato en 1923 que destruyo Tokio y mato a miles de personas, con 13 años paseaba por las calles y veía los cadáveres de los humanos y animales, evitaba mirar, lo que su hermano le obligo a sostener la vista, hecho que mas tarde el cineasta recordaría como una experiencia que le enseñó a vencer su propio miedo y enfrentarse a el.

Desde su infancia y juventud, Akira se sentía atraído por el dibujo, pasión que mantuvo y practicó toda su vida, su hermano Heigo, comenzó a trabajar en los cines de Tokio como narrador de las películas mudas, esto supuso que gracias a su hermano, tuviera un primer encuentro con el séptimo arte, era una época donde se apreciaba el cine de fuera que procedía de otros países principalmente de EEUU y Europa, con la llegada del cine sonoro, la figura del narrador (los llamados benshi) desaparecieron, cuando Akira cumplió 20 años su hermano Heigo se suicido, cuatro meses después también murió el hermano mayor de la familia, dejando Akira como el único varón superviviente.
Pero fue en 1938 su acercamiento oficial al cine, se intereso por un programa de aprendiz de director que organizaba el mítico Toho (uno de los estudios mas reputados de Japón, los estudios de Gozdilla por poner un ejemplo) es aquí cuando empezó a trabajar como ayudante del director Kajiro Yakamoto, reconocido por sus comedias y películas bélicas, pero sobre todo por ser el mentor de este.

En 1943, con 33 años, tiene su gran oportunidad dirigiendo su opera prima “La Leyenda del Gran Judo” una película propagandística que tuvo buena acogida entre el público que incluso tuvo una secuela. Si es cierto que esta primera etapa del cineasta está marcada por la II Guerra Mundial y el control del gobierno Japonés y su férrea censura.
En la post-guerra, ya casado y con el nacimiento de su primogénito, habrían pasado varios años después de su primer trabajo, los proyectos que le siguieron eran mas ambiciosos, consiguió afianzar su estilo y reconocimiento como realizador, tras alguna intentona de aproximarse al neorrealismo italiano y algún melodrama fue en 1948 cuando llego “El Ángel Borracho” que además fue la primera película del cineasta protagonizada por su actor fetiche, Toshiro Mifune, la primera de muchas colaboraciones juntos. Un año después en 1949 estreno dos películas, destacamos “El Perro Rabioso” (“Nora Inu”) un thriller de cine negro, también protagonizado por Mifune.

Pero el reconocimiento internacional llego a principio de los 50s cuando estreno “Rashomon” (1950) una de las grandes obras del cineasta, le catapultó colocándole en el panorama internacional, la película gano el León de Oro en el Festival de Venecia y el Oscar mejor película extranjera. Aparte fue una película innovadora, con varias novedades técnicas. Como el uso ingenioso de los flashbacks y con ello la creación del denominado “efecto Rashomon”.
Gracias a “Rashomon” no solo Akira Kurosawa tuvo reconocimiento si no que hizo que el cine Japones se convirtiera en un fenómeno occidental principalmente en EEUU. Conocida como la Segunda época dorada del cine Japonés. Esta fue la mejor época de Kurosawa ya que ofreció grandes obras como “Vivir” (“Ikiru”) de 1952 una de las películas mas emocionales del cineasta (de la cual se prepara un remake occidental) la sigue “Los Siete Samurais” (1954) para muchos una de las mayores obras de arte que ha dado el cine, la estructura narrativa sirvió de inspiración para numerosas adaptaciones en Hollywood véase el western “Los 7 Magníficos” (1960) y su posterior remake o la película de Pixar “Bichos” (1998). El cineasta puso el ojo en el mítico dramaturgo ingles William Shakespeare (una de sus mayores fuentes de inspiración) e hizo su propia adaptación de Macbeth pero llevado al Japón feudal, hablamos de “Trono de Sangre” (1957). Tras una época dorada de grandes obras durante los 50s y gran parte de los 60s donde Akira abordo varios géneros pero se especializó en cintas de samuráis, en el Japón feudal. A finales de los 60s, el director nipón finalizo su contrato con la productora Toho y fue en “Barbarroja” de 1965 donde desgraciadamente supuso el fin de la relación entre Kurosawa y Mifune tras 16 películas juntos.

En los años posteriores, comienza una de las épocas más complicadas para el cineasta, donde le suponía una autentica odisea conseguir financiación, así que intento llevar acabo su incursión a Hollywood, quiso realizar un ambicioso proyecto, dirigir “Tora! Tora! Tora!” (1970).
Producida por 20th Century Fox y ambientada en el ataque japonés sobre Pearl Harbor, desde ambas perspectivas, Kurosawa seria el encargado de dirigir la parte nipona, y el reputado director David Lean la americana, el proyecto se complico, se cambio al director americano, el presupuesto se redujo, el segmento japonés se limito menos minutos en pantalla de lo que estaba previsto. La producción comenzó pero Kurosawa duro 3 semanas en el rodaje, no se acostumbraba a llevar una producción de un gran estudio, no era su equipo habitual y los que estaban no estaban acostumbrados a su forma tan exigente de trabajar. Por el estrés y por percances en el set de rodaje se le hizo un chequeo medico, padecía neurastenia, Kurosawa fué sustituido por Kinji Fukasaku (reputado cineasta Japonés especializado en el cine de Yakuzas) y Toshio Masuda, también le retiraron de los títulos de crédito a pesar que la mitad del guión correspondía a Kurosawa, esta fue la incursión fallida del autor japonés por entrar en la industria de Hollywood.
En los 70s ya pesaba sobre el su reputación de director conflictivo, estuvo años sin hacer una película, 5 años exactamente desde “Barbarroja”, así que creo su propio estudio junto a otros directores japoneses, el primer proyecto que vio la luz fue “Dodes ´Ka-Den” (1970) fue la primera película en color de Kurosawa, una película donde pretendía demostrar que podía rodar una película con rapidez, eficacia y un presupuesto pequeño. Gusto en el extranjero mas que en Japón, donde fue nominada a los Oscar como Mejor película Extranjera. A pesar todo, no pudo evitar las perdidas de la productora, las deudas se acumulaban, esta se disolvió y tuvo que cancelar todos sus proyectos, incapaz de encontrar financiación para sus proyectos y con problemas de salud… Akira, intento suicidarse en 1971, apoyándose en su familia consiguió salir adelante, con la incertidumbre de saber si algún día volvería a dirigir una película. Recibió ofertas para la televisión pero este las rechazaba por su nulo interés en el medio, continuo escribiendo guiones. En 1973, el estudio Ruso Mosfilm le ofreció al cineasta trabajar en un proyecto, así nació “Dersu Uzala” película que dirigió con 63 años, se mudó durante 18 meses a la Unión Soviética, para rodar la película autobiográfica sobre un explorador ruso, la cinta se rodó en Siberia en unas duras condiciones, finalmente la película se estreno en 1975 y ganó el Oscar a la mejor película de habla no Inglesa, siendo el segundo Oscar que ganaba Kurosawa por la misma categoría tras “Rashomon”.

Es un hecho que el cineasta revoluciono el cine en occidente, mas concretamente en EEUU, Todos sabemos que Sergio Leone fue uno de los cineastas mas influyentes de Hollywood y que revoluciono el género del viejo oeste con el subgénero Spaguetti western, dando un enfoque distinto a las películas de vaqueros del salvaje oeste, más crudas y violentas, donde usaban los mismos parámetros narrativos del cine de samurais, cambiando katanas, kimonos y pueblos polvorientos del Japón feudal por ponchos, pistolas y pueblos polvorientos de la America Sureña (perdón de Almería) es más “Por Un puñado de dólares” (1964) se sabia su inspiración en “Yojimbo” pero hoy esta reconocida como un reboot o remake no-oficial de la cinta japonesa, ambas son tan parecidas, que llevó a una disputa legal entre ambos cineastas, donde Kurosawa le acuso de plagio a Leone, así fue reconocido y de hecho un pequeño porcentaje de las ganancias de la película se las llevo Kurosawa, aunque el remake oficial de “Yojimbo” fue “El Último Hombre” (1996) de Walter Hill y protagonizada por Bruce Willis. También, la generación del nuevo Hollywood de los 70s y 80s crecieron admirando el cine de Kurosawa, y manifestando su respeto y admiración, Spielberg decía de él que era “El Shakespeare del cine Contemporáneo”, Francis F. Coppola y George Lucas tuvieron un estrecha relación con el artista japonés, George Lucas utilizo influencias claras de Kurosawa para construir su universo espacial de “Star Wars”, se sabe que el episodio IV – Una nueva esperanza, la primera cinta de la saga tiene “La Fortaleza Escondida” (1958) como la principal referencia narrativa para contar la misma historia pero cambiando el Japón feudal por una Galaxia muy muy lejana… muchos son los elementos que el propio Lucas confiesa que se asemejan a la cultura Japonesa clásica, las espadas láser y las Katanas, el termino de Jedi (viene de jidaigeki, termino japonés que se traduce como drama de época) y otros elementos como el casco de Darth Vader (parecido al de un samurai) hacen innegables las referencias…Cristopher McQuarrie escribió el guion de “Sospechosos Habituales” (1995) de Bryan Synger utilizando el “efecto Rashomon” contar una historia desde distintas perspectivas y conocer diferentes versiones de los hechos. Sin olvidar por supuesto que multitud de autores consagrados se han confesado auténticos admiradores y seguidores del cine del maestro nipón. Coppola y Lucas, sabiendo las dificultades financieras que impedían que Kurosawa pudiera poner en marcha sus proyectos, aprovecharon y cumplieron un sueño, producir a uno de sus mayores ídolos, así nació “Kagemusha” (1980) una epopeya bélica en el Japón feudal, financiada por el mismo estudio que le despidió diez años antes, 20th Century Fox. Fue un éxito internacional, nominada a los Oscar a mejor película de habla no inglesa y ganadora de la Palma de Oro en Cannes.

Gracias al éxito de “Kagemusha” pudo dirigir su segunda epopeya, basada en el Rey Lear de Shakespeare, dio luz el ambicioso proyecto de “Ran” (1985) cinta exquisita con un despliegue técnico asombroso, que tuvo una taquilla moderada en Japón pero en la taquilla internacional fue un gran éxito.

Akira Kurosawa recibió el Oscar de Honor con 81 años en 1990, entregado por Steven Spielberg y George Lucas. El propio Spielberg hizo de mediador para que Warner hiciera de distribuidora de “Yume” o “Los Sueños de Akira Kurosawa” (1990) un film compuesto por 8 cortometrajes independientes entre sí, ocho relatos que Akira escribió basándose en sus sueños. En 1993 dirigió su ultima película “Madadayo” un relato contemplativo a la par que bello sobre las costumbres de la vida diaria de Japón.

Con una salud frágil y una columna vertebral dañada le obligo a ir en sillas de ruedas los últimos años de su vida y dejar de dirigir, con los años su deterioro de salud fue a más hasta que un 6 de Septiembre de 1998 falleció con 88 años en su Japón natal.
Akira Kurosawa, era conocido como el Emperador, un autentico maestro, tanto del cine Japonés como Internacional, atravesó fronteras, y eso que no lo tuvo fácil, un perfeccionista cineasta que llevo a otro nivel el cine de samuráis, su talento para contar historias sirvió para inspirar a otros, hoy con una larga trayectoria y una filmografía de grandes obras maestras bajo el brazo, obras que no solo sirvieron de inspiración si no que revolucionaron la industria. Un gran maestro con una técnica y poesía propia.
