Ep 215: Recomendaciones Semanales

“Ichi The Killer” (“Koroshiya 1”)

Película japonesa de 2001, un ya clásico de culto del cine nipón, una historia sobre la desaparición de un jefe yakuza, y su posterior búsqueda por parte de su clan dirigido por su sanguinario y masoquista mano derecha, pero lo que pensaban que era una desaparición, es en realidad un asesinato, cometido por un misterioso y desconocido hombre llamado: Ichi. Una de las películas mas emblemáticas de Takashi Miike, ya hemos recomendado cosas de este cineasta japonés, de extensa filmografía y estilo marcado, hemos hablado de su cine, de su estilo y peculiar arte cinematográfico, de su gran nervio narrativo, de ese manejo de la acción, que plasma en historias ultra-violentas de yakuzas, samuráis o sobre todo de terror. Hemos recomendado una de sus ultimas películas: “First Love (2019) (Rcmds #54) o su gran obra más reconocida, el film de terror: “Audition” (1999) (Rcmds #143).

Dentro de sus imprescindibles, se encuentra este sangriento thriller criminal, una adaptación (bastante fidedigna) del manga del mismo nombre de Hideo Yamamoto, narrada en 10 tomos publicados entre 1998 y 2001, es decir… poco antes que se estrenara la película. Entre el reparto, encontramos rostros japoneses que posiblemente os sanara por su participación en alguna producción occidental, destacamos a Shinya Tsujamoto, Susuni Terajima (bastante ligado al cine de yakuzas del gran Takeshi Kitano), Shun Sugata, extraordinario Nao Omori o sobre todo, y curiosamente, no es protagonista a pesar, de ser el verdadero rostro del film, un irreconocible: Tadanobu Asano, os sonara, interpreta a Hogun en todos los films en solitario de Thor en el UCM y actualmente esta brillante en la joyita televisiva “Shogun” (2024).

El interprete, con veinte años menos, se hace dueño y señor del film, como el antagonista, encarnando a un sádico y alocado personaje de excéntrico y colorido aspecto, con rostro de características cicatrices…dicen, que Heath Ledger utilizó a este personaje como una de sus inspiraciones para construir su Joker en “El Caballero Oscuro” (2007).

Una escatológica historia no lineal, con violencia, yakuzas, humor negro…conducida bajo un disparatado, excéntrico y alocado ritmo. No apta ni para todos los estómagos ni para todos los públicos, el film, siendo todo en color, (recordemos que un manga es en blanco y negro) consigue recrear o reproducir detalles y viñetas exactas del material original…maximizando esa experiencia manga, mediante las interpretaciones con los inquietantes gestos forzados, casi terroríficos, del protagonista, mediante la violencia inverosímil o el ambiente turbio de gran dureza.

El cineasta, incluso, consigue ampliar esa experiencia visual, exprimiendo su característico y bastante comiquero, tono, ultra colorido, tan pulp como hortera. También, su inteligente propuesta construye los acontecimientos sin utilizar al protagonista como el pilar central de la historia, es más, cuesta empatizar con el héroe, son los personajes que le rodean quien construyen los hechos, sobre todo, el antagonista ya mencionado, que al final, es el personaje central, el que mejor trata la película, con el que mejor se lo pasa tanto el espectador, como el director, el cual le aporta al personaje una mayor presencia en cámara que en las viñetas, y un tono mucho más alocado y socarrón. De primeras, es cierto, que es una exagerada, demente, y disparatada cinta, que genera situaciones totalmente grotescas, pero…ya solo su final ambiguo, que merece segundo visionado, es capaz de jugar con la imaginación del espectador, mediante un desarrollo realmente complicado, bastante más psicológica de lo que parece, se dibujan personajes totalmente dementes, perversos y enfermos, en una historia que habla de la conducta humana, sobre todo, del hombre, de la locura, de la perversión o de la violencia, sin moralismo, y sobre todo, bajo un rayo de esperanza, reflexiona sobre la existencia de héroes verdaderos.

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“La Naranja Mecanica“ (“A Clockwork Orange”)

Terminamos la semana con otra polémica, violenta y potente propuesta, todo el mundo la conoce, film británico, aún así, de culto, de hoy reconocimiento mundial…pero, no todo el mundo (aunque parezca mentira), la ha visto. Una de las películas más controvertidas de la historia del cine, de 1971. Un joven muy agresivo, disfruta de su día a día con sus dos pasiones: la violencia desaforada y Beethoven. Es el jefe de la banda de los drugos, que dan rienda suelta a sus instintos más salvajes apaleando, violando y aterrorizando a la población. Cuando esa escalada de terror llega hasta el asesinato, es detenido y, en prisión, se someterá voluntariamente a una innovadora experiencia de reeducación que pretende anular drásticamente cualquier atisbo de conducta antisocial. Dirige un maestro, el cineasta por excelencia de los cinéfilos: Stanley Kubrick, considerado uno de los directores más influyentes del siglo XX, siendo “La Naranja Mecánica”, una de sus películas insignia. El propio Kubrick escribe el guión adaptando la novela de Anthony Burgess. En cuanto al reparto, lanzó la carrera de un joven Malcom McDowell, de rostro reconocido, que curiosamente, a pesar de sus hoy 81 años, y la gran cantidad de personajes, la mayoría secundarios, que ha interpretado en multitud de películas, fue “La Naranja mecánica”, su personaje insignia, puesto que la inolvidable caracterización que creo del personaje: Alex, lo convirtió en un icono popular, quedando el interprete, para siempre, totalmente ligado al personaje. Un espléndido actor, de principalmente roles controvertidos, el cual aquí, esta soberbio, enmarcando un personaje insignia e inolvidable.

En los 70s, Kubrick ya despegaba su carrera europea. Por un mayor beneficio fiscal y por evitar el sometimiento creativo de los grandes estudios, vivía y desarrollaba su carrera en UK, alejado de las grandes productoras de Hollywood, rodando a su forma y estilo. El maestro, venia de dirigir una de las grandes obras de ciencia ficción de la historia del cine “2001:Odiseas en el espacio” (1968) pero por entonces, nada valorada, su siguiente proyecto, este film pandillero violento y bastante critico con el individuo, el estado y la sociedad, volvió a poner en alza su perfeccionismo y precisión tan técnica como estética…dirigiendo al actor con el que mejor se entendió o al que menos saco de quicio (el mencionado Malcom McDowell). Totalmente desatado, más polémico, y controvertido que nunca, el cineasta es capaz de ofrecer una joya más de su filmografía, y aún alejándose de las majors no pudo evitar luchar para que le dejasen estrenar la cinta, incluso, en Reino Unido. Una distopía de colorido y excéntrico aspecto casi retro futurista, donde refleja una Gran Bretaña de futuro indeterminado, al compás de las mejores sinfonías de Beethoven, y donde se reflexiona bajo una mirada satírica pero pesimista… sobre esa ultra violencia en la sociedad, y si el ser humano es realmente capaz de elegir hacer el mal de forma voluntaria.

Bajo la mirada tan esteta de Kubrick, en parte, gracias a su director de fotografía habitual: John Alcott (primera colaboración), ambos cogen como punto de partida la esencia fotográfica de la Nouvelle vague, y así Alcott, desarrolla una fotografía versátil y colorida, donde juega con los claroscuros, la velocidad de la imagen, perturbar al espectador mediante el uso de lentes angulares que juegan aberrar la imagen, el uso cámara en mano para las escenas de acción o sobre todo, los travellings, su ya mítica primera secuencia es un ejemplo perfecto, por no olvidar, que el film es un reflejo de toda esa estética que define el cine de Kubrick, como la simetría en la composición de los planos. Una absoluta oda a la violencia, de enorme maestría visual, con esa enorme carga sátirica e incluso psicológica donde se aporta una visión clínica dentro del contexto distópico del film. Una cinta realizada con enorme estilo, nominada a 4 Oscars, siendo una de esas tantas oportunidades que perdió la academia de darle a uno de los cineastas más influyentes e importantes de la historia, esa estatuilla dorada que nunca le dieron.

“La Naranja Mecánica”, conmocionó en critica y público, por su polémico contenido, hoy quizá ya rebasado, pero para la época, su crudeza visual de enorme realismo, no era normal verlo en pantalla. Aún después de tantos años, de haber sido un film totalmente prohibitivo, de culto, ya solo por el morbo o el enorme marketing que podía y sigue generando, es evidente, que esta adelantada obra maestra, ha sido capaz de generar una enorme iconografía, que ya forma parte de los anales del séptimo arte.

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